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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Evangélicos mexicanos regresan a sus hogares tras ser expulsados por católicos

En abril de 2013 sufrieron de intolerancia religiosa 23 familias en el ejido La Piedad, suspendiéndoles el agua potable y energía eléctrica.

  • Persecuciones    
  • 3 feb 2015   

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Las Margaritas, Chiapas.-Tras haber sido expulsados de su comunidad por un grupo de católicos tradicionalistas, un total de 23 familias evangélicas tojolabales regresaron ayer a su comunidad gracias a las negociaciones entre ambos grupos y autoridades municipales y estatales.

Mario López Pérez, representante del grupo de expulsados dijo en entrevista que el ocho de abril del 2013, sufrieron 103 personas represión por parte de las autoridades del Ejido La Piedad, quienes les suspendieron los suministros de agua potable y energía eléctrica.

“Estuvimos ochos días sin tomar agua, sin luz, tuvimos que salir caminando de noche de la comunidad porque nos corrieron; nuestro única delito es predicar la palabra de Dios, no querían que hicieran culto en nuestra iglesia”, señaló López Pérez.

Por su parte, Antonieta Ruíz Suárez, delegada de Gobierno en Las Margaritas aseguró que se realizó un proceso de diálogo desde el día que fueron expulsadas, sin embargo fue en los últimos 45 días que se logró concertar con las autoridades ejidales un acuerdo para que retornaran.

“Las 23 familias retornan a su comunidad con sus derechos y obligaciones, lo cual aplaudimos dado que es un trabajo que ha hecho el gobierno del estado, el ayuntamiento que fue parte primordial en los acuerdos y pues ahí están el resultado”, puntualizó la funcionaria.

Agregó que a las autoridades se les hizo ver cuáles eran los errores de las autoridades en cuanto a intolerancia y descartó categóricamente que el retorne se pagó, no obstante hay cooperaciones a las que no han cumplido y deberán ponerse al corriente.

Los evangélicos contaron que tuvieron que refugiarse en el barrio Jerusalén en el municipio de Comitán, donde se quedaron ocho familias, quienes por el temor de ser agredidos nuevamente, decidieron no regresar.

El punto de reunión fue en el barrio El Cedro en Comitán, donde autoridades municipales, estatales y visitadores de Derechos Humanos hicieron hincapié del acuerdo para que con toda tranquilidad las familias expulsadas regresaran.

Ya en la comunidad, las 23 familias y las autoridades ejidales firmaron los acuerdos, donde incluso tuvieron que pagar siete mil pesos por familia para ponerse al corriente con las cooperaciones que no habían realizado.

Fuente: NoticiasNet