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Viernes 02 de Diciembre de 2016

Esposa de pastor es multada por orar

Según el Christian Post, la esposa del pastor, Juwle Nagbe, dijo que pagaría la multa, pero no iba a dejar de expresar su fe en Dios, pues entiende que sus derechos como ciudadano estaban siendo violados.

  • Persecuciones    
  • 9 mar 2015   

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La esposa de un pastor fue multada por “orar demasiado alto” en las calles de Lisboa ciudad del estado norteamericano de Dakota del Norte.

Los residentes acusaron a la mujer de “gritar” en frente de las casas, por lo que Martha Nagbe fue condenada por el Tribunal de la ciudad a pagar una multa de 150 dólares porque sus las oraciones fueron “muy altas”, lo cual fue catalogado de “delito menor”.

Según el Christian Post, la esposa del pastor, Juwle Nagbe, dijo que pagaría la multa, pero no iba a dejar de expresar su fe en Dios, pues entiende que sus derechos como ciudadano estaban siendo violados.

Juwle y Martha Nagbe son liberianos e emigraron de África hace años. Hoy en día son estadounidenses naturalizados y Juwle es cabeza de la congregación de la Iglesia Metodista Unida en la ciudad.

“No puedo parar. Estoy confiando en Dios”, dijo Martha Nagbe en una entrevista con un canal de televisión en la región.

La evangélica dijo a la policía municipal que no pararía de orar en el centro de la ciudad y los barrios porque los residentes la acusaron de “perturbar la paz”.

En la entrevista, Martha dijo que tomó la advertencia como una contradicción de lo que el país reclama ser: democrático.

El sheriff de la ciudad dijo que el delito menor de Martha no fue la oración en público, sino el volumen de sus oraciones: “Todos necesitamos oraciones y es genial que ella esté ahí fuera orando por todos nosotros. Pero es sólo el volumen de su voz que necesita que sea más bajo”, dijo el oficial Jeanette Persons.

Jeanette afirmó que no era correcto decir que los derechos de Martha Nagbe estaban siendo violados debido a la multa impuesta que no fue a causa de su origen étnico, religión o expresar sus ideas, pero si hacer ruido y, según algunos residentes “gritando” en enfrente de las puertas de sus casas.

El sheriff sugirió a la Nagbe que baje la voz al orar para resolver los problemas pacíficamente.