Evangélicos mexicanos encarcelados y expulsados por no negar a Jesús

Una campaña dirigida contra la minoría evangélica comenzó en abril de 2014, cuando las autoridades de la aldea intentaron obligarlos a firmar un documento que les prohibía pertenecer a otra religión que no fuera la católica.

  • Persecuciones    
  • 25 mar 2015   

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Dos hombres en el estado de Hidalgo, México fueron encarcelados arbitrariamente y luego fueron expulsados de su comunidad, junto con sus familias, por negarse a renunciar a Jesús el pasado 12 de marzo según informa Dan Wooding, fundador de ASSIST y del Servicio de Noticias ASSIST.

Christian Solidarity Worldwide (CSW) dice que Casto Hernández Hernández y su primo Juan Plácido Hernández, ambos cristianos evangélicos, fueron encarcelados por aproximadamente 30 horas por funcionarios de la villa Chichiltepec, Municipio de Tlanchinol.

Según el pastor Marcopolo Valdéz Guzmán, presidente de la Alianza de Pastores de la Sierra y Huasteca, región en que ocurrieron las violaciones de la libertad religiosa para expulsar a los hombres. Las acciones fueron dirigidas por líderes locales, entre ellos el delegado del pueblo, Jesús Domínguez Hernández.

“Una campaña dirigida contra la minoría evangélica comenzó en abril de 2014, cuando las autoridades de la aldea intentaron obligarlos a firmar un documento que les prohibía pertenecer a otra religión que no fuera la católica. Los evangélicos se negaron a hacerlo, pero los líderes de las aldeas firmaron el documento, que según ellos se encontraba en vigor en la comunidad”, dijo un portavoz de la CSW.

El 12 de marzo de 2015, Casto Hernández Hernández recibió una citación en su trabajo para que se presentara a una reunión extraordinaria del consejo de la aldea para discutir las preocupaciones de la comunidad. Cuando se presentó en la reunión, se le informó de las quejas en que se le acusaba de haber sido anfitrión de reuniones religiosas no católicas en su casa.

Las autoridades locales elaboraron un documento que decía que renunciaba a todos sus derechos como miembro de la comunidad y que estaba entregando todos sus bienes a la comunidad, incluyendo su tierra y la casa.

Cuando Casto Hernández Hernández se negó a firmar, él y su primo, que le había acompañado a la reunión fueron encarcelados.

Según el pastor Valdéz Guzmán, los dos hombres se llevaron a cabo en condiciones antihigiénicas a una celda sin baño. Casto Hernández Hernández fue sacado de la celda dos veces durante un período de 30 horas para tratar de obligarlo a firmar el documento.

Los hombres fueron puestos en libertad poco después de la medianoche del 21 de marzo, pero dijeron que tenían 18 horas para abandonar la comunidad. Ellos ahora han sido expulsados y han recibido refugio temporal en la ciudad de Huejutla de Reyes, gracias a los miembros de la congregación del pastor Guzmán Valdéz.

El pastor Valdéz Guzmán también ha liderado esfuerzos comunitarios para abastecer a la familia con necesidades básicas pues solo fueron capaces de llevar muy pocas pertenencias.

“Violaciones a la libertad religiosas son comunes en el estado de Hidalgo, donde los líderes locales a menudo intentan forzar a que se conviertan a la religión mayoritaria. Los funcionarios del Estado encargados de hacer cumplir la ley, incluida la protección de los derechos humanos consagrados en la Constitución de México, rara vez intervienen para proteger la libertad religiosa”, añadió el portavoz de la CSW.

Mervyn Thomas, director ejecutivo de Christian Solidarity Worldwide (CSW), dijo: “Hacemos un llamado a Francisco Olvera Ruz, gobernador del Estado de Hidalgo a tomar medidas rápidas en este caso para asegurar que las familias puedan regresar a sus hogares, practicar su fe en paz y que los responsables de su encarcelamiento ilegal, que confiscaron arbitrariamente sus bienes y los expulsaron por la fuerza tengan que rendir cuentas”.