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Lunes 05 de Diciembre de 2016

Secuestradores piden 300 mil dólares por el rescate de una misionera en Nigeria

La misionera y reverenda Phyllis Sortor, de 70 años de edad, fue secuestrada mientras ella estaba en la Academia Esperanza, donde trabaja como administradora financiera en Emiworo, el estado de Kogi.

  • Persecuciones    
  • 2 mar 2015   

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Hombres enmascarados secuestraron a una misionera estadounidense en el centro de Nigeria el pasado lunes 23 de febrero y ahora están exigiendo casi 300.000 dólares por el rescate, dijeron las autoridades.

La misionera y reverenda Phyllis Sortor, de 70 años de edad, fue secuestrada mientras ella estaba en la Academia Esperanza, donde trabaja como administradora financiera en Emiworo, el estado de Kogi, dijeron funcionarios de la iglesia de Seattle el martes 24 de febrero.

Cinco hombres armados, tres con máscaras, escalaron la valla del recinto de la escuela a las 10:30 am, de acuerdo con NBC News. Sortor fue muy probablemente el blanco de la redada porque nadie más fue capturado o herido, dijeron las autoridades.

Los secuestradores eran “hombres armados desconocidos…(que) entraron en las instalaciones de la escuela disparando de forma esporádica para asustar a la gente antes de tomarla (a la rehén) y llevársela a la selva”, dijo a la AFP, la portavoz de la policía del estado de Kogi, Sola Collins Adebayo.

Los secuestradores se pusieron en contacto con un amigo de Sortor y exigieron 60 millones de naira, es decir cerca de 300 mil dólares para su regreso seguro, dijo la policía especulando que el secuestro es obra de una banda criminal.

El grupo terrorista Boko Haram no suele operar en la zona, dijo.

“Vamos a hacer todo dentro de los recursos disponibles para asegurar el rescate seguro de la víctima”, dijo el comisionado de la policía de Kogi, Adeyemi Ogunjemilusi.

“La Embajada de Estados Unidos le ha sido notificado, y el Departamento de Estado y el FBI están trabajando con las autoridades locales para encontrarla y rescatarla”, dijo el obispo David Kendall en la web del Seattlechurch.

El hijastro de Sortor, Richard Sortor, dijo -antes de que se revelara la petición del rescate- que no estaba seguro de por qué a su madrastra la habían secuestrado porque su familia no es rica.

“Sólo queremos que ella salga sana y salva. Somos una familia de clase trabajadora, no tenemos nada de dinero. Esto no es una gran iglesia”.

Richard Sortor asistió a un servicio de oración por su madrastra en la Universidad del Pacífico de Seattle, alma mater de la misionera.

Phyllis Sortor regresó a Nigeria después de que su esposo murió sirviendo allí, por el Proyecto Clear Blue Global Water que trabajó con Sortor para proveer de agua potable en la región.

En los 15 años que ha estado allí, Sortor ha ayudado a lanzar varias escuelas cristianas en la zona, incluyendo una en Enugu que abrió el 19 de enero, según el sitio web de la misión. Ella da clases en dos escuelas y apoya abiertamente la “alfabetización de la mujer”.