Pakistaníes cristianos se oponen a destrucción de sus templos

Los manifestantes tomaron las calles ante el rumor creciente de que el proyecto de metro impulsado por el gobierno islamista afectaría a sus templos. Fieles de cuatro congregaciones – la Iglesia Catedral, Noulakha, San Andrés y la Presbiteriana San Pablo – se unieron para defender sus derechos.

  • Persecuciones    
  • 12 may 2016   

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LAHORE, PÁKISTÁN.-Cuatro iglesias cristianas de Lahore, la segunda ciudad principal de Pakistán, convocaron una manifestación para protestar contra un proyecto estatal de construcción de una línea de metro que amenaza sus templos.

Los manifestantes tomaron las calles ante el rumor creciente de que el proyecto de metro impulsado por el gobierno islamista afectaría a sus templos. Fieles de cuatro congregaciones – la Iglesia Catedral, Noulakha, San Andrés y la Presbiteriana San Pablo – se unieron para defender sus derechos y mostrar su disposición a “no ceder ni un centímetro de nuestros lugares sagrados”.

Fuentes estatales respondieron que los templos, que están situados en puntos donde se está proyectando la construcción del metro, no se verán afectados.

Las cuatro iglesias afectadas están situadas en la zona este de la ciudad de Lahore, donde el pasado domingo de Pascua un atentado talibán asesinó a 69 cristianos en un parque.

Para el activista cristiano Nasir Saeed, que dirige un centro de defensa de derechos de las minorías en Reino Unido, la situación en Pakistán no hace más que empeorar.

“Los cristianos están aún de luto tras el atentado, y ahora se enfrentan a esta cuestión”, explica.

“Estas iglesias fueron construidas hace mucho tiempo y están situadas en lugares clave de la ciudad, los cuales son pretendidos por políticos e islamistas. No pueden soportar que los cristianos tengan estas propiedades, por eso están intentando usar cualquier excusa para expropiar estos terrenos y menospreciar la historia de los cristianos en el país”.

Tras la manifestación, el gobierno local emitió un comunicado intentando aclarar la situación y calmar a la comunidad cristiana. Un portavoz admitió que se podría ocupar algo de espacio de las iglesias durante el proceso de construcción del metro, pero insistió en que las iglesias “no se verán afectadas por el proyecto”.

El plan, sin embargo, ha sido recibido con indignación por los parlamentarios cristianos paquistaníes.

 

Fuente: Mundo Cristiano