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Viernes 02 de Diciembre de 2016

ONU ignora 400.000 peticiones en favor de los cristianos

Las peticiones denuncian principalmente el genocidio en el Medio Oriente

  • Persecuciones    
  • 11 may 2016   

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Más de cuatrocientas mil firmas fueron entregadas a las Naciones Unidas (ONU), pidiendo que la Organización declarare que hay un genocidio en los movimientos contra los cristianos y otras minorías religiosas.

Ignacio Arsuaga, presidente del grupo de defensa CitizenGO, dio una entrevista frente a la sede de la ONU en Nueva York. “Estamos aquí para entregar más de 400.000 firmas de ciudadanos de todo el mundo, pidiendo al Consejo de Seguridad de la ONU para que declare como genocidio las acciones promovidas por el Estado Islámico en Siria e Irak”.

Para él, el movimiento es importante porque “esta es una forma muy eficaz para proteger a los cristianos y otras minorías religiosas que están siendo discriminadas, masacradas y sufriendo persecución en esa parte del mundo”.

Toda la documentación ha sido presentada en la oficina del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, a principios de este mes. Junto con una solicitud al presidente del Consejo de Seguridad, Le Jieyi, y a todos los estados miembros de la ONU.

Entre los líderes cristianos presentes estuvo, Jean-Clément Jeanbart, arzobispo de Alepo, Siria. Mientras tanto CitizenGO trabaja con la movilización de las peticiones en línea.

La entrega de las firmas fue parte de la conferencia internacional sobre la libertad religiosa, que fue titulada “Todos somos nazarenos”. En Internet, se utilizó el hasgtag #WeAreN2016, la versión actual de una campaña en línea que existe desde el 2014.

La petición, que no ha tenido una respuesta oficial de la oficina de Ban Ki-moon, pide a la ONU crear “mecanismos” para proteger a las víctimas del genocidio y juzgar a los responsables. Por otra parte, se pide el fin de la guerra en Siria y que se ponga en marcha un plan de acción para garantizar el retorno de los refugiados que así lo deseen.

Se estima que, en los últimos años, alrededor del 80% de los cristianos han abandonado la región. Además, las mujeres y los niños han sido esclavizados, cientos de mujeres fueron violadas y niños fueron víctimas de tráfico para ser “reclutados para la fuerza”, mientras que las iglesias fueron destruidas y quemadas.