Católicos son acusados de masacre de evangélicos en Puebla

Gobierno niega la persecución, pero las tasas de aumentan.

  • Persecuciones    
  • 20 jun 2016   

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PUEBLA, MEXICO. – El crimen que conmocionó a México en los últimos días puede haber tenido motivación religiosa. La humilde casa de la familia Sánchez Hernández en la ciudad de El Mirador en el municipio de Coxcatlán, Puebla, fue invadida por hombres enmascarados que dispararon contra todos.

En el lugar unas cinco mujeres, cuatro hombres y dos niñas fueron asesinadas. Otros dos niños de 4 y 5 años de edad, todavía están hospitalizadas en estado grave.

En un primer momento, se reveló que la razón eran desacuerdos entre los católicos y la minoría evangélica. Las autoridades mexicanas lo niegan, dicen que fue una pelea entre dos familias a causa de un abuso hace nueve años.

Sin embargo, la Federación Nacional de Iglesias Evangélicas Cristianas de México exigió al Procurador General de la República que investigue el caso. Una carta abierta fue enviada al presidente Enrique Peña Nieto, donde los líderes evangélicos piden la intervención del Ministerio del Interior y la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

El presidente de la Federación, Farela Arturo Gutiérrez se quejó de que la persecución religiosa en el país es real.

Mencionó que además del estado de Oaxaca, donde ocurrió el crimen, hay registros similares en Chiapas, Puebla, Jalisco, Guerrero y el Estado de México. “Miembros de diferentes iglesias cristianas evangélicas tienen quejas de todo tipo”, dijo.

En la región de Oaxaca, hay municipios que cobran una tarifa de 7.000 pesos para que los evangélicos puedan realizar sus cultos. Las personas que no siguen el catolicismo se les ha cortado el agua y electricidad sin explicación, además no permiten a los evangélicos que entierren a sus muertos en el cementerio municipal.

A pesar de las denuncias continuas, el gobierno federal de México no ha adoptado medidas concretas. El World Watch Monitor, que hace un seguimiento de los casos de persecución religiosa en todo el mundo, publicó este mes un informe que señala que las iglesias están siendo destruidas y la gente que tiene derecho a servicios básicos (agua, electricidad) se les niega, en algunos casos, son expulsados ​​de la ciudad en la que viven simplemente por no seguir la “tradición local” [ religión católica].