“Paren de adorar a Cristo”, dicen policías al invadir iglesia

Las autoridades chinas rodearon una iglesia en casa en Pekín, después de invadir el sitio, les ordenaron a los miembros de la congregación que detuvieran el culto a Jesucristo. Si desobedecían, se enfrentarían a consecuencias legales, incluida la prisión.

  • Persecuciones    
  • 8 nov 2016   

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CHINA. – Las autoridades chinas rodearon una iglesia en casa en Pekín, después de invadir el sitio, les ordenaron a los miembros de la congregación que detuvieran el culto a Jesucristo. Si desobedecían, se enfrentarían a consecuencias legales, incluida la prisión.

De acuerdo con la misión de China Aid, que defiende la libertad religiosa y la garantía de los derechos humanos en China, el cristiano Xu Yonghai reunía en su casa un grupo de personas, una iglesia subterránea, no reconocida por el gobierno.

Estaban en medio de un culto cuando un vecino informó a la policía, que inmediatamente llegaron con unos 30 oficiales al lugar.

En los últimos dos años, cientos de cristianos, pastores y defensores de derechos humanos fueron detenidos por el Partido Comunista por protestar contra la represión nacional contra las iglesias. Nunca en la historia tantas iglesias fueron cerradas y demolidas.

Citando las violaciones del código de construcción, los funcionarios del gobierno tratan de eliminar a la fuerza las cruces de las iglesias registradas. Sin embargo, China Aid ha puesto de manifiesto que se trata de una campaña premeditada para frenar el crecimiento del cristianismo en el país.

Recientemente, un documento oficial filtrado a la prensa, describe el plan organizado del gobierno chino para controlar y cerrar todas las iglesias de la “zona de desarrollo”. El documento incluye sólo registrar a las iglesias oficiales, que están sujetos a la intervención gubernamental. Y finalmente prohibir las reuniones de los grupos que se niegan a cooperar.

Zhang Mingxuan, pastor y presidente de la Alianza de Iglesias en Lares, China, dijo a China Aid que tales restricciones son sintomáticas y crecientes. Se estima que, en la última década, la persecución se ha incrementado en un 700%.

El mes pasado, el gobierno puso en práctica el Reglamento de Revisión sobre Asuntos Religiosos. Esto incluye la prohibición de que los ciudadanos participen en cualquier reunión religiosa organizada en suelo chino, incluyendo conferencias y actividades en el extranjero. También restringen la predicación de Internet.

El fundamento de la nueva normativa es una “lucha contra el terrorismo y la influencia de las potencias extranjeras”. Sin embargo, no hay noticia de que el gobierno actué contra los islámicos, prefiriendo solamente restringir el culto cristiano.