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Viernes 24 de Marzo de 2017

Cristianos dicen que Dios envió tormenta para protegerlos de ataque terrorista

Durante un ataque contra unos cristianos, una tormenta surgió alrededor de una iglesia y alcanzó con piedras de granizo a un grupo de 30 extremistas.

  • Persecuciones    
  • 17 mar 2017   

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Nínro Ruíz Peña

AFRICA. – Una iglesia situada en el centro de África sufrió un ataque terrorista, el martes (15) durante su participación en una campaña de oración y ayuno de 21 días. Sin embargo, una intervención milagrosa de Dios, libró a los cristianos de la muerte y marcó sus vidas.

El pastor Musthafa lideraba el tercer día de la campaña de oración en la Iglesia Asamblea de Dios Amoroso, que contó con la participación de unos 40 fieles, en su mayoría mujeres.

De acuerdo con informes del misionero Minoo Hussain, la organización Bibles 4 Mideast, el pastor y la mayoría de los cristianos en esta iglesia habían sido seguidores del islam.

Antes de comenzar la campaña de oración y ayuno dentro de la iglesia, el pastor Musthafa y su personal audazmente invitaron al barrio musulmán a ser parte de las reuniones y aprovecharon la oportunidad para evangelizarlos.

Enfurecidos por la actitud de los evangélicos, los líderes musulmanes formaron un grupo de unas 30 personas para atacar a la iglesia. Al grito de “Allahu Akbar” (“Alá es grande”), los extremistas irrumpieron en el salón de la iglesia y destruyeron su estructura.

El pastor Musthafa sufrió una lesión en el cuello con la espada de uno de los musulmanes. Sin embargo, él sintió que un “hombre invisible” desvió la espada. Se informa que esta persona posiblemente era un ángel guerrero, dice el misionero Hussain que llegó a protegerlos.

Incapaz de mantener su ataque, el extremista terminó perjudicándose con su propia espada. Los atacantes pálidos, comenzaron a golpear a los cristianos. Inesperadamente, se formó una fuerte tormenta alrededor de la iglesia. Grandes gotas de lluvia cayeron sobre extremistas como piedras, creando un gran desorden entre ellos. Sin embargo, a los cristianos ninguna gota de lluvia los tocó, estaban secos y protegidos de la tormenta.

Todo el mundo pudo ver que una gran nube protegía contra los fieles de la lluvia. Los cristianos vieron a Jesucristo en la nube y se pusieron de rodillas, exclamando: “¡Aleluya!”

“Como siempre con nuestro Dios, el milagro fue notable por el hecho de que la región está casi seca. El suelo sediento absorbió toda el agua necesaria”, dijo el misionero Hussain.

Al ver que los cristianos estaban protegidos de la tormenta, los musulmanes intentaron huir en busca de refugio. Sin embargo, fueron alcanzados por piedras de granizo que les causaron más dolor que las gotas de la lluvia intensa.

Tratando de escapar, sus piernas se atascaron en el lodo provocado por la lluvia. La lluvia cayó sólo en las cercanías de la iglesia, y no se propagó a otras áreas de la región.

En pocos minutos, la lluvia se detuvo y la nube desapareció. Los cristianos estaban maravillados de la intervención milagrosa de Dios y se mantuvieron en ayuno y oración por toda la tarde.