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Jueves 14 de Diciembre de 2017

Corea del Norte enfrenta peor sequía y los cristianos sufren

La FAO, estima que la proporción de reducción de las cosechas del país, en los primeros meses de 2017, llega al 30% de la cosecha recolectada en 2016.

  • Persecuciones    
  • 21 ago 2017   

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COREA DEL NORTE.- Corea del Norte está viviendo este año la peor sequía de la década y está sufriendo escasez de alimentos. Desde 2001, el país comandado por Kim Jong-un no enfrentaba un problema de estas magnitudes que involucra, también, inundaciones y la reducción de la ayuda humanitaria.

El caso de la reducción de la ayuda humanitaria, en específico, se da por las sanciones al país por contar con su programa armamentista. Corea del Norte, que es considerado el país más cerrado del mundo, se está aislando aún más ante esta nueva situación.

De acuerdo con informaciones divulgadas por Puertas Abiertas, el país ocupa el primer lugar en la Lista Mundial de la Persecución y sigue en la cima hace unos 15 años ininterrumpidos por perseguir cristianos.

El grupo de la ONU dirigido a la agricultura (FAO), estima que la proporción de reducción de las cosechas del país, en los primeros meses de 2017, llega al 30% de la cosecha recolectada en 2016.

Las lluvias volvieron a caer en julio. Sin embargo, en la visión de expertos, en un reportaje divulgado por la BBC, es un período muy tardío para que los alimentos plantados sean recogidos en el plazo común, que es octubre y noviembre.

“Las condiciones climáticas excepcionalmente áridas, entre los meses de abril a junio, afectaron la cosecha de arroz, maíz, patata y soja, de este año”, destacó la UCA News, en una publicación.

Por la situación, el Estado norcoreano disminuyó la cantidad de alimentos necesarios para la población hasta el mes de septiembre, que se da durante la entre cosecha. Y las lluvias que cayeron no resuelven la escasez que enfrenta el país. Y aunque algunas reformas se han promovido, la agricultura de Corea del Norte sigue siendo controlada por el gobierno.

“Aunque se acuerda oficialmente que los niños y los ancianos están en mayor riesgo, de forma extraoficial, miles que viven en los campos de trabajo forzados, como prisioneros, muchos de ellos cristianos, reciben menos alimento y, probablemente, corren más riesgo de hambre en ese momento”, dijo un colaborador de Puertas Abiertas.

[ Fuente: BBC ]