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Sábado 26 de Mayo de 2018

Pastor preso es obligado a comer vidrio roto y plomo

“Prisioneros de conciencia” sufren en las prisiones de la República Socialista de Vietnam

  • Persecuciones    
  • 20 abr 2018   

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VIETNAM.- El pastor Nguyen Cong Chinh siempre tendrá una cicatriz en su cabeza para recordarle los años en que quedó preso, siendo golpeado y torturado con regularidad por “atreverse” a predicar el Evangelio, contrariando al gobierno comunista de Vietnam.

Chinh fue arrestado más de 200 veces a lo largo de tres décadas, tras varias acusaciones falsas, como “minar la solidaridad nacional” cuando hizo discursos defendiendo los derechos humanos y la libertad religiosa.

Gracias a la presión de la comunidad internacional, el pastor que fundó la Sociedad Evangélica del Pueblo de Vietnam fue liberado el año pasado y obligado a salir del país junto a su familia.

Ahora viven en los Estados Unidos y vienen dando testimonios en varias iglesias sobre sus terribles experiencias y denunciando las prisiones ilegales de 170 otros “prisioneros de conciencia” en la República Socialista de Vietnam.

Hablando en un evento sobre libertad religiosa internacional, Chinh explicó que “el gobierno vietnamita tiene una política de perseguir a algunos para así intimidar a muchos”. Según reveló, sólo en las últimas dos semanas, los tribunales vietnamitas condenaron a nueve defensores de los derechos humanos a un total de 83 años de prisión.

“En las cárceles de Vietnam, los prisioneros de conciencia salen peor que los criminales comunes”, advirtió. “Ellos están sujetos a varias medidas, como confinamiento solitario, impureza en el agua, falta de comida, falta de acceso a atención médica, acceso denegado a sus familias y están prohibidos de otras actividades con otros detenidos”.

“Desde 2000, 127 prisioneros cristianos murieron a causa de la tortura o de la contaminación de comida o agua”, agregó. Él mismo enfrentó eso, cuando recibía comida mezclada con cristal roto y plomo. El agua que tenía para beber olía a insecticida. En uno de los períodos que estuvo preso, el pastor hizo una huelga de hambre, pero que tuvo poco resultado.

Afortunadamente para Chinh, él no murió como resultado de maltrato dentro de las prisiones vietnamitas. Sin embargo, sabe muy bien cómo es ser golpeado brutalmente por funcionarios del gobierno y pasar cerca de un mes encerrado en confinamiento solitario, donde su salud se deterioró rápidamente.

“Los guardias golpearon a una gran cantidad, por lo que muchos de los prisioneros cristianos siguen enfermos, heridos, discapacitados y algunos de ellos incluso murieron” , dijo a Christian Post.

Además de la violencia directa, los funcionarios de la prisión también usan presos violentos como “herramientas” para castigar a los “prisioneros de conciencia”, como son los llamados cristianos y opositores del sistema.

“Si alguno de nosotros es golpeado hasta la muerte, los guardias de la prisión dicen: ‘Esta es sólo una pelea entre los prisioneros. “No fuimos nosotros”, revela Chinh.

Las autoridades sometieron al pastor a varios tipos de tortura psicológica, incluyendo mentir que su esposa, Tran Thi Hong, había sido infiel mientras estaba en la prisión. En 2016, fue presa y torturada después de que denunció a la comunidad internacional las violaciones de los derechos humanos de su marido.

Al final del evento, Chinh reveló que la última vez que fue condenado a prisión en 2011, estaba tratando de investigar la muerte de líderes cristianos que él creía haber sido “torturados hasta la muerte”.

“Me gustaría que las naciones libres aumentaran la presión diplomática y usar sanciones para presionar a Hanói para liberar a todos los prisioneros de conciencia”, declaró Chinh durante la cumbre.

Vietnam ocupa el 18º lugar en el ranking mundial de persecución de cristianos, de acuerdo con las Puertas Abiertas.

[ Fuente: Christian Post ]