nav
Jueves 21 de Septiembre de 2017

Concejal de Bogotá pide que curas y pastores violadores sean los primeros en aparecer en muros de la infamia

“Los primeros sujetos que deben estar en los denominados muros de la infamia son los sacerdotes y los pastores que, aprovechando su condición de poder o de afecto, abusan sexualmente de los menores de edad”

  • Policial/Judicial    
  • 29 ago 2007   

¿Qué sientes con esta noticia?

“Los primeros sujetos que deben estar en los denominados muros de la infamia son los sacerdotes y los pastores que, aprovechando su condición de poder o de afecto, abusan sexualmente de los menores de edad”, solicitó al cabildo Distrital Gilma Jiménez Concejal de Bogotá.

“Las iglesias, en especial la católica, a la cual pertenezco, tienen que reaccionar de inmediato ante este tipo de delitos de lesa humanidad; no pueden seguir protegiendo a delincuentes que aprovechan el “hábito” para someter a las niñas y niños a sus aberraciones sexuales”, indicó la Concejal.

Jiménez, quien pidió a los jerarcas de la iglesia católica y solicitó a todos los líderes de las demás confesiones religiosas levantar el fuero sobre aquellos sujetos que están siendo cuestionados moral y éticamente, que el propósito que persigue es que la justicia colombiana los pueda investigar sin ninguna restricción.

“A mi juicio, los primeros que deben ser mostrados en los muros de la infamia son aquellos que utilizan su condición de poder para aprovecharse de las niñas y niños”, dijo la Concejal, exigiendo la detención inmediata de esta clase de crímenes.

Se espera que los primeros “muros de la infamia” se estén instalando en los próximos 15 días, reveló Jiménez, enfatizando que “se propondrá la instalación de vallas especiales para mostrar a los religiosos involucrados en delitos sexuales”, precisó la concejal Jiménez, quien se ha caracterizado por su trabajo en defensa de las niñas y niños de Bogotá.

Por su parte, algunos presidentes de denominaciones evangélicas se mostraron complacidos con la exigencia de la Concejal Jiménez, quien señaló mediante derecho de petición enviado a la iglesia Católica, que “todas las instituciones públicas y privadas, las instituciones religiosas y la comunidad en general, estamos amparados y regidos por la misma Constitución, la que señala en el artículo 44 la “prevalencia de los derechos de los niños sobre los derechos de los demás”.

“Este principio que tiene mucho de las enseñanzas de Jesucristo, es un derecho de las niñas y niños y no es negociable para ningún miembro de nuestra sociedad y es además de un imperativo legal, una obligación ética y moral para cualquier miembro de la sociedad”, añadió Jiménez, indicando que el año pasado se practicaron más de 20.000 mil dictámenes de violencia sexual, 17.000 en menores de edad y de estos cerca de 15.000 en menores de 10 años, de los cuales el 70% de los casos no son denunciados”.

“Las condenas son pocas y las penas son vergonzosas, como la impuesta a Víctor Blanco un sacerdote de Cali que fue condenado a tan solo 54 meses de prisión por violar a dos niños que se encontraban bajo su “cuidado” en una institución de protección social. Este condenado aparecerá en los Muros de la Infamia. Todo esto es una vergüenza para nuestro País”, sentenció la Jiménez.

La concejal señaló que “el 80% de los agresores son familiares y conocidos de los infantes; cuando el agresor es cercano a la víctima y este ostenta una condición de poder como la de un sacerdote, que es además un guía espiritual, se viola la esperanza, la confianza y peor aún, la Fe en la Iglesia”.

“La verdad, la justicia y la reparación son derechos de los niñ@s victimas de delitos sexuales, y nuestra Iglesia Católica debe dar ejemplo para amparar estos derechos. Eso, Señor Arzobispo, llenaría de esperanza y fe a todos los colombianos, fortalecería la legitimidad de la Iglesia Católica en Colombia y repararía en algo el daño causado a las niñas y niños”, concluyó.

GospelNoticias