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Domingo 22 de Octubre de 2017

200 fieles evangélicos piden la liberación de Mari Luz, hija de un pastor secuestrada

La niña de cinco años desapareció en Huelva el pasado domingo día 13, hija de un pastor del también llamado Movimiento Evangélico de los Gitanos.

  • Policial/Judicial    
  • 23 ene 2008   

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Unos doscientos fieles de la Iglesia Evangélica de Filadelfia se concentraron ayer a las cinco de la tarde frente al ayuntamiento de Murcia para reivindicar la liberación de Mari Luz, la niña de cinco años desaparecida en Huelva (Andalucia, España) el pasado domingo día 13, hija de un pastor del también llamado Movimiento Evangélico de los Gitanos. Los feligreses reclamaron además la libertad de Jeremy y Madeleine. Manifestaciones similares tuvieron lugar en el resto de capitales españolas.

«Pretendemos que esta concentración repercuta para así concienciar a la gente de este problema que está repitiendo últimamente. No puedo creer lo que está pasando», explica a La Verdad Francisco Correa, pastor de la Iglesia Evangélica de Filadelfia, creada en 1952 por Clement le Cossec.

Correa cree que detrás de todas las desapariciones «hay una banda organizada. Parecen muchas coincidencias». Y atribuye el fenómeno a «una pérdida de valores. La depravación ha llegado a niveles alarmantes. La gente no tiene miramientos ni siquiera con los niños pequeños e indefensos».

«En la Iglesia de San Antolín hay esperanza. Mari Luz te vamos a encontrar», se podía leer en una de las pancartas desplegadas durante lo que fue, más que una manifestación, una misa flamenca.

En ella, el pastor y dirigente de la congregación en la Región, Jesús Jiménez, se encomendó al «Dios de Abraham, Isaac y Jacob para que toques el corazón de quien tenga que ser tocado».

Jiménez, quien conoce personalmente al padre de Mari Luz, recordó que «alguien dijo que para que el mal triunfe sólo es necesario que los hombres de bien no hagan nada. No nos quedamos con los brazos cruzados. No nos podemos quedar paralizados».

Durante el acto, tres palomas fueron liberadas por niños de forma simbólica y también como muestra de que «los padres no guardan rencor. No habrá represalias. Sólo quieren que su hija regrese al hogar. Estamos en el amor de Jesús», afirmó Jiménez.

El pastor quiso mostrar a los padres de los pequeños desaparecidos que «no estáis solos. Aquí estamos para apoyaros». Al terminar el sermón, las fieles mostraron su fe en forma de cánticos. «Lo puede hacer, lo puede hacer. El Señor lo puede hacer».

Laverdad.es