nav
Miércoles 20 de Septiembre de 2017

Se hizo pasar por evangélico y violó a niña de 8 años

Una niña de ocho años fue secuestrada, mantenida cautiva durante varias horas y violada por un sujeto que había llegado a su casa haciéndose pasar por un enviado de un pastor evangélico, según informaron fuentes policiales y la propia familia de la menor.

  • Policial/Judicial    
  • 18 mar 2009   

¿Qué sientes con esta noticia?

Una niña de ocho años fue secuestrada, mantenida cautiva durante varias horas y violada por un sujeto que había llegado a su casa haciéndose pasar por un enviado de un pastor evangélico, según informaron fuentes policiales y la propia familia de la menor.

Ahora, la Policía busca intensamente al acusado de haber atacado a la niña, mientras se sospecha que podría ser la misma persona que cometió al menos seis ataques similares en el Gran San Miguel de Tucumán.

El secuestro y la violación de la niña se produjeron en la localidad de Famaillá, y el episodio movilizó a las autoridades y a todos los vecinos de la zona, quienes buscaron a la menor hasta que la encontraron ayer a la madrugada, horas después de que desapareciera de su casa.

Según lo informado, el desconocido raptó el lunes a la niña de su casa mediante engaños y se la llevó a bordo de una moto color negro.

Una pareja halló a la criatura a la 1:30 de la madrugada de ayer, llorando, en el acceso norte a Monteros.

Según la Policía, el delincuente tiene unos 45 años, moreno y se movilizaba en una moto Honda, color oscuro.

En esa moto llegó a las 14:00 del lunes a una precaria casa ubicada en un barrio al norte de Famaillá, donde viven la víctima, sus padres, sus siete hermanos -también menores de edad- y su abuela.

Esta última fue quien salió al encuentro del sujeto, tras escuchar que llamaban a la puerta.

Aduciendo ser enviado de un pastor evangélico del lugar, el abusador se ganó pacientemente la confianza de la mujer, mientras los padres de la niña trabajaban en el fondo, donde construyen una pieza de material.

El hombre aseguraba, entre otras cosas, que su misión era ayudar en todo lo posible. “Dijo llamarse Alejandro. Parecía muy amable. Después de hablar de su iglesia y de las obras que ellos hacían, lo invité a comer un guiso. Luego, cuando comenzaron a llegar los chicos de la escuela, se puso a anotar los útiles que les hacían falta. Les prometió mochilas, cartucheras y otras cosas”, contó la abuela de la niña.

Durante toda esa tarde, según relató la mujer, el delincuente se dedicó a arreglar un secarropas y celulares porque, según les dijo, era técnico electromecánico.

“En un momento dado salió con la pequeña de 12 años, supuestamente a hacer unas compras. Al rato volvieron y ella estaba llorando. No me quiso decir nada de lo que había sucedido.

Tampoco pensé cosas malas. Ahora me doy cuenta de que fue a la primera que intentó llevarse, pero ella se resistió”, relató la abuela de la niña.

La mujer agregó: “Mientras yo me iba al fondo, el tipo me dijo: ‘voy a comprar golosinas, ya vuelvo’. Entonces se fue en la moto con mi nieta de ocho años”.

A las 20:00, cuando advirtieron que el desconocido se había marchado hacía ya una hora, los familiares de la niña se alarmaron.

“Salimos todos a buscarlos”, dijo la abuela. Armados con palos, cuchillos y escopetas, los vecinos fueron hasta la caza del abusador, que ya habían localizado, pero no lo encontraron.

Finalmente, una pareja halló a la niña a unos 20 kilómetros de su casa; la fiscal Mónica García de Targa ordenó que la niña fuera revisada por los médicos y los estudios determinaron había sido abusada sexualmente.

En las últimas horas se distribuyeron fotos del delincuente por toda la ciudad de Famaillá y zonas aledañas.

Según los investigadores, existen indicios de que el abusador serial a quien acusan por otros hechos en las afueras de la capital provincial sería quien perpetró este ataque.

“Es probable que el tipo haya cambiado de terreno al estar acorralado en la zona en que actuaba. Este, al igual que el otro, se moviliza en una motocicleta y también actuó engañando a sus víctimas”, señaló el comisario Héctor Figueroa, de la Brigada Oeste de la Policía local.