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Miércoles 23 de Agosto de 2017

Predicador británico, será indemnizado después de haber sido detenido ilegalmente

Rollins, fue detenido en el acto sin que la Policía investigara lo ocurrido, para ser retenido durante tres horas donde ni siquiera fue interrogado para conocer su versión de los hechos. El tribunal también dictaminó que el policía Adrian Bill, cometió el delito de asalto y agresión contra Rollins, cuando lo esposó innecesariamente.

  • Policial/Judicial    
  • 20 dic 2010   

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La Policía de West Mindlands deberá indemnizarle por detenerle al predicar en la calle que la práctica homosexual es inmoral: la Ley de Orden Público, de nuevo en el centro de la polémica.
La Justicia británica ordenó a la policía de West Midlands, indemnice a un predicador callejero evangélico de Birmingham, el cual fue detenido por predicar que la práctica homosexual es inmoral.

La indemnización es de 4000 libras esterlinas, más los gastos legales por detención y encarcelamiento ilegal.

Anthony Rollins, predicador cristiano que sufre de autismo, fue arrestado mientras estaba predicando en el centro de la ciudad de Birmingham.

Rollins, fue acusado de violar la Sección 5 de la Ley de Orden Público, ley que ha sido objeto de críticas por restringir la libertad de expresión. Sin embargo, la Corte de Justicia escuchó que el 24 de junio Rollins, estaba predicando, utilizando la Biblia King James, -versión inglesa- y que en cierto momento expresó que la conducta homosexual es inmoral.

El Instituto Cristiano, que representó a Rollins, informó de que un miembro del público, John Edwards, se opuso al mensaje, gritándole “homofóbico intolerante” antes de llamar al 999 y pedir a la policía.

Rollins, fue detenido en el acto sin que la Policía investigara lo ocurrido, para ser retenido durante tres horas donde ni siquiera fue interrogado para conocer su versión de los hechos. El tribunal también dictaminó que el policía Adrian Bill, cometió el delito de asalto y agresión contra Rollins, cuando lo esposó innecesariamente.

Lance Ashworth QC, juez del caso, criticó la conducta del oficial que procedió al arresto, diciendo que lo había practicado “como una cuestión de rutina, sin pensar en concederle a Rollins, la Convención de Derechos [a la libertad de expresión y a la libertad religiosa]”.

Antecedentes de otros casos

El pasado mes de abril, Dale Mcalpine de Cumbria fue arrestado y acusado por haber utilizado palabras “insultantes” en contra de la Sección 5 de la Ley de Orden Público, un delito penal. Este otro predicador callejero evangélico que fue igualmente arrestado por discrepar públicamente de la praxis homosexual, comentó que Gran Bretaña se está convirtiendo en un lugar donde se está pisoteando la libertad de expresarse honestamente.

Mcalpine, está pidiendo por ello a los ciudadanos que contacten con sus diputados y les pidan que se elimine de la Ley el término “insultante”, pues con ello actualmente corren el riesgo de ser arrestados por expresar públicamente sus creencias. “Fui acusado de un delito y puesto en libertad, con la condición que no predique en un lugar público, ni siquiera en mi iglesia”, dijo McAlpine.

En Gran Bretaña, la tradición de predicar en la calle se remonta al siglo XVII, y hasta hace poco ha sido considerada con amplia tolerancia por las autoridades. En el siglo XVIII, cuando el movimiento metodista fue desterrado de la corriente principal de las iglesias anglicanas, sus seguidores, incluyendo el fundador John Wesley, salieron a las calles a promover sus ideas.