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Viernes 17 de Noviembre de 2017

Confirman bajo pruebas de ADN que ex pastor salvadoreño es pedófilo y depredador en serie

El ex pastor Chirvin Antonio Lee Romero, que hasta ahora sigue sosteniendo que es inocente, asegura que todo es “obra del diablo” porque él es un servidor de Dios.

  • Policial/Judicial    
  • 18 ene 2011   

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El ex pastor Chirvin Antonio Lee Romero, es considerado un pedófilo depredador en serie (disfruta tener relaciones con niñas a las que hace sufrir de manera continuada y planifica cada caso). Tres pruebas de ADN confirman científicamente Chirvin Antonio Lee Romero es un violador de menores de edad.

Chirvin Antonio Lee Romero, de 28 años de edad, el pastor evangélico, aparenta ser un padre de familia cariñoso, como pastor simulaba ser una guía espiritual y como hombre es pedófilo-depredador en serie.

Un informe de psiquiatría del Instituto de Medicina Legal reveló esta semana que tras varias consultas se ha logrado determinar que Lee Romero, acusado de nueve violaciones de niñas cuyas edades oscilan entre 7 y 11 años, es un claro pedófilo que disfrutaba haciendo sufrir a sus víctimas a las que escogía al azar.

La Fiscalía sospecha que por lo menos son 16 las víctimas, desde enero de 2009 hasta octubre pasado. Según el informe al cual tuvo acceso el diario La Página de El Salvador, pese a que el caso tiene reserva parcial, Lee Romero, quien yace preso en el penal de Mariona a la espera de la audiencia preliminar que se realizará el 7 de marzo próximo, tiene serios problemas de identidad y personalidad, pues es incapaz de sostener una misma versión.

Sin embargo, esa incapacidad no le hace ser una persona con problemas mentales, de tal manera que si es consciente de que con su accionar comete delitos. Intelectualmente es una persona normal, incluso con capacidad de influenciar sobre los demás, prueba de ello es que desde hace cuatro años aproximadamente se dedicaba a pastorear a un grupo de personas de la iglesia Vino Nuevo, en el barrio San Jacinto de San Salvador.

Según el propio Lee Romero, él se considera una persona atractiva para personas de su mismo sexo, es decir para los hombres, lo que denota una vanidad pervertida y una timidez para contactar con personas de su mismo sexo y que promedien su edad.

Lee, acompañado y padre de dos niños, llevaba una triple vida. En la iglesia pasaba como el guía espiritual que fanatizaba su mensaje y casi siempre lo influenciaba de catástrofes. Solía, según miembros de la iglesia, ponerse él como ejemplo de cambio espiritual, pues solía contar que mientras vivía en Estados Unidos, de donde fue deportado, vivía una “vida loca” a tal punto que se mandó a hacer un tatuaje de sol alrededor del ombligo y una iguana en el hombro.

Como padre de familia, sus parientes cercanos lo recuerdan como alguien cariñoso y responsable que siempre aprovisionaba a su familia de lo más básico.

Como ciudadano cualquier Lee Romero, era un tipo pervertido que siempre solía andar con una Biblia para confundir a los demás. Se solía parar en esquinas para simular predicar y desde ahí “marcar” a sus víctimas. Regresaba y simulaba ser vendedor ambulante o a veces solía ir a los centros comerciales para ubicar a las niñas que serían sus víctimas.

Engañaba a las niñas a las cuales trataba de convencer para que lo acompañaran. Les decía que conocía a sus familiares y cuando las pequeñas mostraban resistencia o rehuían, hacía uso de la violencia para llevarlas a distintos lugares, incluso a su casa en el barrio San Jacinto, a pocos metros de la iglesia donde pastoreaba.

Las llevaba luego a diferentes sitios, incluso a una niña la llevó debajo de un puente sobre el bulevar del Ejército, unos metros antes de la Fuerza Aérea.

Como pedófilo depredador le gustaba ver sufrir a las niñas; sin embargo antes de abusarlas les daba una pastilla para evitar que sufrieran. Luego las iba a dejar a un sitio determinado y a partir de ese momento comenzaba a ubicar a su próxima víctima.

Según las investigaciones fiscales todas sus víctimas fueron llevadas posteriormente a diferentes centros hospitalarios. A Lee Romero, le gustaba ver sufrir a sus víctimas, pero sobretodo tener relaciones depravadas, por lo que prefería aminorarles el dolor dándoles pastillas, las que hasta ahora no se ha logrado determinar qué tipo de sustancia poseían.

Pruebas ADN lo condenaron

A parte del análisis de la personalidad del imputado, Medicina Legal también reveló los resultados de tres pruebas de ADN, que arrojaron como resultado un 99.99% de seguridad de que las muestras de semen encontradas en el organismo de las niñas, pertenece a Lee Romero. Aún se esperan los resultados de otras tres pruebas, ya que en total en seis casos se pudo encontrar muestras de semen.

Lee Romero, que hasta ahora sigue sosteniendo que es inocente, asegura que todo es “obra del diablo” porque él es un servidor de Dios. Sin embargo las niñas que entre ellas no se conocen, lo identificaron por su tatuaje de sol alrededor del ombligo, su tatuaje de una iguana en el hombro, sus ojos achinados y una cicatriz en la mejilla. En todos los casos el modo de operación era similar.

En la iglesia Vino Nuevo, los feligreses ya no creen tanto en la inocencia de su ex pastor. Una mujer consultada por señaló que ante las evidencias científicas, solo espera que su ex guía espiritual “se arrepienta y acepte verdaderamente al Señor en su corazón”.

La audiencia peliminar programada para el 7 de marzo se realizará en el Juzgado Quinto de Instrucción. Ahí se determinará si Lee Romero, es enviado a juicio, donde podría ser condenado a 20 años de prisión por cada caso comprobado. Hasta ahora hay tres, pero según la Fiscalía podrían ser hasta 15 casos o más.