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Miércoles 20 de Septiembre de 2017

Obispo católico será juzgado por proteger a sacerdote pederasta

Por primera vez Estados Unidos, después de tantos escándalos por abusos sexuales de los sacerdotes catolicos, se pondrá en el banquillo de los acusados a un obispo, lo que supone el fin de la impunidad ante la justicia por tales actos.

  • Policial/Judicial    
  • 20 oct 2011   

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Por primera vez en la historia, la iglesia católica norteamericana estará en la mira de la justicia de los hombres. En esta ocasión el padre Robert Finn, del Opus Dei, será juzgado por no haber informado de las aberraciones sexuales contra menores del cura Shawn Ratigan, quien tomaba fotos lascivas a niñas menores de edad.

El obispo de la diócesis de Kansas City-St Joseph, Missouri, Robert Finn, está acusado de no haber denunciado un caso de pedofilia por el que está acusado un sacerdote, según se supo este viernes por una fuente judicial.

El obispo, inculpado junto a la propia diócesis, es el cargo más alto de la jerarquía católica estadounidense en ser acusado por un caso de pedofilia, según escribió el diario Kansas City Star.

El obispo Finn supo de esas fotos, según él mismo admitió ante la fiscalía, en diciembre de ese año. No informó a la policía sino hasta mayo del siguiente año. Pero el gran jurado asegura que había motivos suficientes para que el obispado dudara de Ratigan previamente, “dadas sospechas anteriores sobre Ratigan y los niños; el descubrimiento de miles de fotos de niñas en el portátil del padre Ratigan, incluida la de una menor desnuda, fotos del interior de faldas y otras imágenes centradas en la entrepierna”.

Fue el director de una escuela católica, el que se quejó a la diócesis del comportamiento del cura, en mayo. Entonces se supo que la diócesis había encontrado las fotos en diciembre y que, de todas ellas, había enseñado solo una a un agente de policía, que les había dicho que, en el sentido estricto de la palabra, no era pornográfica. Aquello le bastó a la diócesis para sepultar el caso.

A pesar de las quejas del director dela escuela, en mayo, el obispo Finn se limitó a amonestar levemente a Ratigan. Le quitó el puesto de pastor a cargo de la iglesia de San Patricio y le recluyó en una misión. Mientras se encontraba allí intentó, de nuevo, tomar fotos de una niña de doce años.

El padre Ratigan, tomaba fotos de las niñas mostrando sus entrepiernas y aunque la diócesis tenía conocimiento de estas fotos, ocultó todo hecho a las autoridades, protegiendo a Ratigan de las faltas graves cometidas y simplemente le dio un castigo leve, como si se tratara de una falta simple y sencilla.

Al obispo y a la diócesis, que presta servicio a 134.000 fieles, se les acusa de un cargo cada uno, por un delito de faltas. Finn, se ha declarado inocente en su primera comparecencia en el juzgado del condado de Jackson, en Misuri, este pasado viernes.

“Cumpliremos con las citaciones con resuelta determinación y una defensa robusta”, dijo el obispo en un comunicado. “El obispo Finn niega cualquier responsabilidad criminal”, explicó su abogado, Gerald Handley. “Ha cooperado totalmente con la policía, el gran jurado y la oficina del fiscal”.

“De lo que se trata en este caso es de proteger a los niños”, respondió dijo por su parte la fiscal del condado, Jean Peter-Baker, que representa al gobierno en el caso. “Es un cargo importante. A mi entender, una acusación como esta no se ha presentado previamente”.

Shawn Ratigan, arrestado en mayo pasado,ha sido acusado por un gran jurado federal por tomar las fotos de contenido erótico. Aprovechaba encuentros en la iglesia, como actividades en pascua, para atraer a las menores y retratarlas. Las familias afectadas no se detuvieron en esa demanda. Presentaron otra contra el obispo y la diócesis por haber ocultado las actividades del cura.

Fuente: El Pais