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Jueves 14 de Diciembre de 2017

Musulmán le corta la garganta a una mujer cristiana porque se opuso a ser violada

Según la organización inglesa Fondo Bernabé, las mujeres cristianas son particularmente vulnerables a los ataques sexuales por parte de musulmanes influyentes en Pakistán, y los incidentes van en aumento.

  • Policial/Judicial    
  • 8 nov 2011   

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Pakistán, Sur y Este de Asia.- Zubaida Bibi (tenía 35 años de edad), una limpiadora cristiana de una fábrica textil en el este de Karachi, fue atacada el 12 de octubre por su compañero de trabajo, quien es musulmán.

El hecho ocurrió cuando Zubaida Bibi, se metió en los cuartos de baño para limpiar las instalaciones, el hombre la siguió y cuando entró cerró la puerta, el musulmán trató de abusarla, Zubaida, gritó para pedir ayuda, entonces el atacante para callarla sacó un cuchillo y le cortó la garganta.

La mujer murió al instante en el lugar. El hombre fue detenido en la fábrica después que la administración llamó a la policía.

Zubaida, deja en la orfandad a Arifa Bibi, Bibi Uroosa, Masih y Masih Shahzaib Aurengzaib. Younas Masih su marido dijo: “Quiero justicia… Mi esposa era dama inocente y noble. Ella estaba trabajando para nuestros hijos”.

Según la organización inglesa Fondo Bernabé, las mujeres cristianas son particularmente vulnerables a los ataques sexuales por parte de musulmanes influyentes en Pakistán, y los incidentes van en aumento. A menudo no se denuncian, y si el caso llega a los tribunales, no se hace justicia porque posteriormente son liberados los culpables.

Fondo Bernabé, apoya una organización cristiana paquistaní legal, llamada CLAAS, la cual ayuda a las mujeres que son víctimas de violación y otros delitos. Los abogados luchan para que las autoridades resuelvan en los tribunales los casos de violaciones y asesinatos de mujeres cristianas.

CLAAS, obtuvo recientemente justicia por el caso de una mujer cristiana de 20 años de edad, llamada Gulshan Bibi, la cual había sido violada. Después de una batalla legal larga y prolongada, Aman Ullah, fue condenado a cadena perpetua, mientras que su cómplice Ramzan alias Jani, se le condenó a cinco años de cárcel.

Foto: Una escena de Karachi, Pakistán, donde ocurrió el incidente