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Miércoles 13 de Diciembre de 2017

Madre le saca los ojos a su hijo en rito satánico para “¿salvar al mundo?” (Video)

“Oraban” para esperar “el día fatal”. Sin embargo, cuando Fernando se cansó de cerrar los ojos para seguir orando, Carmen, de 23 años y madre del menor, junto con hermana Lizbeth le sacaron los ojos al niño.

  • Policial/Judicial    
  • 8 jun 2012   

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Un caso insólito ha conmocionado México, y es que una madre le sacó los ojos con sus manos a su hijo de 5 años en un ritual satánico. Todo ocurrió en San Agustín, una colonia de Neza fundada hace 25 años por inmigrantes de Oaxaca, Puebla, Tlaxcala y Guerrero.

Vecinos donde ocurrió el hecho atestiguaron que algo extraño pasaba en el Lote 5 de la calle Graciano Sánchez. Según la policía en la casa de don Ciro, (abuelo del niño Fernando) estaban reunidas en ayuno unas 10 personas, entre ellas cuatro menores de edad, que esperaban el fin del mundo.

Un supuesto temblor se presentaría el pasado 28 de mayo a las 13 horas, que acabaría con la vida en la Tierra, todos estaban reunidos para el ritual religioso-satánico, como lo califican autoridades ministeriales del Estado de México.

Con veladoras encendidas en el cuarto donde se encontraban, “oraban” para esperar “el día fatal”. Sin embargo, cuando Fernando se cansó de cerrar los ojos para seguir orando, Carmen, de 23 años y madre del menor, le pidió a su hermana Lizbeth que le arrancara los ojos.

Entre las dos hermanas lo hicieron. Con sus propias manos, según las primeras investigaciones de la Procuraduría General de Justicia local, ambas le extirparon los globos oculares al pequeño.

Jesús y Satanás

Según los vecinos de los detenidos, ellos se dieron cuenta de un rito en una lengua que ninguno entendía, con excepción de palabras como “Jesús” y “Satanás”, que pronunciaban las mujeres.

El niño aún sangraba cuando la policía municipal de Nezahualcóyotl, lo tomó en sus brazos para llevarlo de emergencia al hospital. El menor de cinco años de edad fue rescatado al borde del desvanecimiento luego de que le fueran extraídos los ojos.

Los vecinos resaltaron que ellos creían que el rito formaba parte de los cánticos por la devoción cristiana de la familia, luego escucharon cómo un hombre gritaba que le fueran entregados sus hijos. Entonces lo vecinos reaccionaron que no era ningún culto cristiano sino un conflicto familiar.

Niño ciego pero fuera de peligro

Fernando, ya está fuera de peligro luego que fuera trasladado a un hospital de la ciudad de México. El pequeño está consciente de que fue atacado por su mamá y de que no ve.

Autoridades médicas de la capital informaron en rueda de prensa que el niño fue trasladado a instalaciones del organismo para el apoyo de la infancia y la familia.

Román Rosales, director de servicios médicos de la Secretaría de Salud de la ciudad de México, dijo que Fernando ya no requerirá curaciones y que está consciente de su falta de visión, aunque el pequeño no sabe qué será para siempre.

El niño también sabe que su propia madre lo atacó, aunque no había manifestado ninguna depresión o expresión en contra de ella, dijo el doctor Alfredo Peniche, director del hospital capitalino en el que fue atendido.

Ocho personas fueron detenidas, entre ellas su madre, señalada como la responsable de la extracción de los ojos. Hasta ahora no se ha informado de que las autoridades hayan formulado cargos contra los detenidos.

Policías que atendieron inicialmente el caso supuestamente escucharon a una persona decir sobre el niño que debían “matarlo para sacarle el demonio” y que “hay que evitar un terremoto para salvar este mundo terrenal”, según autoridades del Estado de México.

Al parecer eran una familia normal

Cuando la Policía, entró al lugar en la vivienda no había imágenes religiosas de ningún tipo. En el patio hallaron un triciclo que Martha, la abuela del menor mutilado, usaba para vender comida sobre Avenida Chimalhuacán. Don Ciro, el abuelo, llevaba años recorriendo las calles de Neza con una caja para bolear zapatos. Él y su esposa llegaron a San Agustín aproximadamente hace 20 años provenientes de Zirandaro, Guerrero.

Con el tiempo las hijas de ambos: Carmen, Ruth y Maciel, fueron conocidas como “Las Morenas”. Ellas llevaron a vivir a sus respectivas parejas a la casas de sus padres, al igual que lo hizo su hermano “Chucho” con su esposa Yesenia. Los vecinos aseguran que eran personas normales. Al menos decían “buenas tardes” a los demás.

Fuente: Sipse y diario El Universal