Asesino de John Lennon arrepentido confiesa que predica de Jesús en la cárcel

Chapman reitera su arrepentimiento del asesinato de John Lennon, acepta no lograr la libertad condicional, pero dice haber encontrado paz y sentido a su vida en Jesús y que ahora predicará de él dentro o fuera de la cárcel.

  • Policial/Judicial    
  • 2 sep 2014   

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A finales de la semana pasada, Mark David Chapman, el asesino de John Lennon, vio cómo se le denegaba por octava vez la libertad condicional. Durante la vista, Chapman dijo a los tres miembros de la comisión encargada de decidir sobre su libertad: “Siento haber sido tan idiota y elegir el camino equivocado para la gloria”.

Sobre su estado mental en el momento de matar a Lennon el 8 de diciembre de 1980, explicó: “Mi vida se había hundido en un estado de depresión.

Bebía… Esa luz brillante de la fama, de la infamia, la notoriedad, estaba allí. No pude resistirlo. Mi autoestima se disparó, y yo estaba buscando una salida fácil”.

“Siento haber causado ese dolor. Mucha, mucha gente lo amaba”, añadió Cahpman. “Fue un gran y talentoso hombre, y todavía están sufriendo. Recibo cartas, eso es un factor importante, sé que no es un crimen ordinario. Hay algunas personas por ahí que quisieran hacerme daño, pero lo dejo en manos de Dios. Confío en él. Si eso pudiera ocurrir en algún momento en el futuro, seguiré confiando en él”.

Chapman, recluido en la prisión de Wende (Nueva York), asesinó a Lennon a las puertas del Edificio Dakota frente a Central Park, hecho por el que fue condenado a una pena de entre 20 años y cadena perpetua.

Yoko Ono, viuda del músico, envió una carta a la Junta para pedir que no excarcelaran a Chapman, ya que si salía en libertad, tanto ella como sus hijos correrían peligro.

“Ahora he encontrado paz en Jesús: le conozco Él me ama… me ha perdonado”, dice en una grabación de la audiencia que ha trascendido a los medios. Su testimonio de fe no es nada nuevo ya que en el 2012 ya había señalado sus creencias cristianas.

“Mi esposa y yo tenemos un ministerio. Distribuimos folletos que hablan de Cristo… Ahí es donde está mi corazón”.

Su esposa, quien también es creyente, lo ha perdonado y suele visitarlo. Chapman señaló a la Junta estar “ahora más cerca del Señor que cuando estábamos en la calle, y para dar crédito pongo a el hecho que nuestro matrimonio se ha mantenido y nuestra cordura es evidente”.