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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Reino Unido le prohíbe a pastor predicar contra la homosexualidad

Barry dijo que la presión fue tan grande que abandonó el trabajo. La ONG Christian Legal Centre está representando a Barry y llevó el caso a la justicia. En los últimos años, han ocurrido varios casos de pastores que fueron incluso encarcelados por hablar en contra del estilo de vida gay.

  • Policial/Judicial    
  • 5 nov 2015   

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Un ministro del Reino Unido dice que fue presionado a renunciar poco después de citar un versículo de la Biblia que habla en contra de la homosexualidad en un culto público.

Barry Grayhorn era un voluntario que trabajaba en la capellanía de prisiones inglesas. Él estaba ejerciendo su labor evangelizadora en una cárcel para criminales sexuales. En uno de sus sermones, habló sobre el arrepentimiento y el perdón por lo que citó 1 Corintios 6: 9-11, que condena el adulterio y la homosexualidad.

Unos días más tarde, se hizo una denuncia anónima a la dirección de la prisión. Por lo que a Barry se le prohibió volver a predicar en el local y fue acusado de haber hecho “comentarios homofóbicos”.

Barry dijo que la presión fue tan grande que abandonó el trabajo. La ONG Christian Legal Centre está representando a Barry y llevó el caso a la justicia. En los últimos años, han ocurrido varios casos de pastores que fueron incluso encarcelados por hablar en contra del estilo de vida gay.

Inglaterra actualmente debate una propuesta de la ministro del Interior, Theresa May, la cual es defendida por el Partido Conservador, que se llama oficialmente “Extremism Disruption Orders” [Mandatos para Bloquear el Extremismo].

Estos mandatos servirían, por ejemplo, para prohibir a cualquier persona que el gobierno considera “extremista” aparecer en la radio o la televisión, protestando en público o incluso evitar que publiquen mensajes en las redes sociales. Dependiendo del caso, podría enviarse a la persona a la cárcel.

Sin embargo, el congresista Mark Spencer está pidiendo públicamente que estos mandatos también sean utilizados para evitar que a los niños se les enseñe en las escuelas “puntos de vistas anticuados sobre la homosexualidad”. Es decir, los maestros cristianos que argumentan que el matrimonio homosexual es pecado serán predicadores de odio y podrían responder civil y penalmente por eso.