nav
Martes 17 de Octubre de 2017

Según prensa y encuestadoras, Pastor Humberto Lay fue la revelación de las elecciones en el Perú

Según la Agencia DPA Humberto Lay, pastor evangélico, irrumpió con fuerza en la política peruana al ubicarse entre los seis candidatos presidenciales más votados el pasado domingo.

  • Política    
  • 11 abr 2006   

¿Qué sientes con esta noticia?

El Arquitecto y pastor evangélico Humberto Lay Sun de 70 años, ex integrante de la comisión de la verdad, líder del primer partido de inspiración evangélica del Perú “Restauración Nacional”, se ubicó en el sexto lugar de preferencia electoral según la proyección al 52,69% de la ONPE.

Pese a que no figuraba como uno de los favoritos en la intención de voto y muchos evangélicos no apoyaban su candidatura por considerar que un líder religioso no debe asumir un cargo publico, el candidato presidencial de Restauración Nacional, Humberto Lay, pasaría la valla electoral.

Según las últimas proyecciones de la empresa APOYO el partido Restauración Nacional, contaría con tres congresistas en el nuevo Parlamento.

Así mismo el candidato presidencial de Restauración Nacional, afirmó que “en la vida se gana o se pierde”, al referirse al sexto lugar alcanzado en los comicios generales de ayer domingo.

Según la Agencia DPA Humberto Lay, pastor evangélico, irrumpió con fuerza en la política peruana al ubicarse entre los seis candidatos presidenciales más votados el domingo. Lay, arquitecto de ancestro chino de 71 años, casado y con cinco hijos, se convirtió en una de las sorpresa de las elecciones peruanas, pues pese a que no tener trayectoria política, logró un respetable respaldo en las urnas frente a otros 19 contendores.

El ex integrante de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) quedó, de acuerdo a cifras oficiales parciales, dos puntos detrás de dos ampliamente conocidas figuras políticas: la congresista fujimorista Martha Chávez y el ex presidente centrista Valentín Paniagua al obtener el cuatro por ciento de los votos.

La presencia del pueblo evangélico en las lides políticas peruanas no es nueva, aunque es la primera vez que tiene un candidato propio. En 1990, el entonces candidato Alberto Fujimori,también un desconocido en la arena política, triunfó con el apoyo de los evangélicos, a algunos de los cuales llevó en su lista al Congreso, pero esa alianza terminó poco después del autogolpe del 5 abril de 1992, que confirmó la tendencia autocrática del gobernante.

Dieciseis años después, Lay decidió llevar adelante el proyecto Restauración Nacional (RN), un partido no confesional en cuya fórmula presidencial tuvo al católico Máximo San Román, curiosamente el vicepresidente de Fujimori que renunció tras el “autogolpe” de Estado.

“Esta es la primera vez que la Iglesia está tomando conciencia de su responsabilidad. La Iglesia está despertando a la vida política”, dice Lay, quien enfatiza en que la política no es sucia en sí misma, sino que la enlodan los que se sirven de ella.

El pastor narró que su participación directa en las investigaciones sobre las causas y consecuencias de la guerra interna que vivió el país entre 1980 y 2000, que dejó más de 69.000 muertos, segun la CVR, lo motivó para postularse a la presidencia.

Lay captó la atención de propios y extraños durante la campaña electoral cuando encabezó dos de los mítines más multitudinarios en Lima, pese a que las encuestadoras lo ubicaban dentro de los candidatos “pitufos”, por su bajo nivel en los sondeos.

Aunque el líder religioso no logró conseguir la votación necesaria para triunfar o al menos pasar a una segunda vuelta, todo apunta a que Restauración Nacional podría tener representantes en el nuevo Congreso unicameral al aparentemente haber superado la valla electoral del cuatro por ciento.

El partido de Lay podría haber conseguido así algo que no lograron otras agrupaciones tradicionales y se ubica incluso por encima del actual partido de gobierno, Perú Posible. Para Lay las labores políticas no terminaron. Según anunció, se dedicará a consolidar su naciente agrupación de cara a las elecciones municipales y regionales de noviembre y, tal vez, luchar de nuevo por la presidencia en 2011.

Agencia Orbita