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Sábado 23 de Septiembre de 2017

Evangélicos no darán púlpito a candidatos nicaragüenses

Así lo anunció el reverendo Mauricio Fonseca Pereira (en la foto), Presidente de la Alianza Evangélica Nicaragüense.

  • Política    
  • 24 ago 2006   

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Los candidatos presidenciales no tendrán ningún púlpito, por lo menos en la Iglesia Evangélica, indicaron líderes denominacionales, y advirtieron que “las coordenadas” del voto protestante toman muy en cuenta en qué posición se encuentran los partidos respecto de una reivindicación de más de 100 años: la separación Estado-Iglesia.

Uno de sus representantes, el reverendo Mauricio Fonseca Pereira, presidente de la Alianza Evangélica Nicaragüense, hasta anunció un “Día de Humillación Nacional”.

“Vamos a pedir al Señor que estas elecciones sean justas, veraces, reales, y que el Señor ponga, según su corazón, al futuro Presidente de Nicaragua, al futuro diputado del país”, adelantó Fonseca, un nuevo dirigente con otro estilo de trabajo distinto al del anterior presidente Roberto Rojas, que inclinó por lo menos a la cúpula de esa organización a apoyar al diputado Guillermo Osorno.

El líder evangélico informó que mañana jueves se reunirán con pastores de todo el país en la sede de la Alianza, en la Carretera Norte, para preparar el programa y mensaje del 4 de octubre.

“Estamos claros y conscientes de que ningún hombre, de ningún partido político, va a cambiar a la nación, solamente nuestro Señor Jesucristo es el único que está cambiando las vidas y los sentimientos de cada uno de los hombres y mujeres que hemos abrazado la fe cristiana evangélica”, aseguró el reverendo Fonseca.

Día de Humillación, ¿por qué?
Este día consiste en pedirle perdón a Nuestro Señor, según lo describe II de Crónicas 7: 14. “Si mi pueblo se humillare, ora y me busca, y deja su mala conducta, yo le escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la propiedad a su país”.

Que no haya fraude y se respeten resultados; que no se digan vulgaridades, y haya una campaña de altura.

Además, en la reunión tratarán todo el acontecer que está viviendo Nicaragua últimamente, y con base en el sentimiento de nuestros afiliados vamos a poder hacer pública nuestra Carta Pastoral. No sólo será el sentir de mi persona o de la Junta Directiva nacional, sino que será el sentir de todo el pueblo cristiano evangélico nicaragüense.

Las últimas campañas han sido “en contra de…”, siempre como la mujer de Lot, mirando al pasado y convirtiendo al país en estatua de sal

¿Qué dice al respecto?
Entre más se hable y maltrate a una persona y digan cosas bien feas, se está haciendo un daño tremendo no sólo internamente, sino afuera. La imagen que estamos dando es una imagen de la selva, y queremos que se evite eso en nuestro país.

¿La Iglesia Evangélica endosará alguna candidatura?
Nosotros no tenemos ningún candidato terrenal, nuestro candidato sigue siendo Jesucristo, pero como estamos en la tierra, vamos a votar. Motivaremos a los cristianos evangélicos a que no se queden en su casa; quien no tenga su cédula que la agilice. No vamos a usar el púlpito para decir: vote por zutano o fulano.

En nuestras iglesias tenemos miembros que pertenecen a los diferentes partidos que hay en el país. No podemos y también nuestra naturaleza nos prohíbe
Candidatos liberales y parroquiales
Por su parte, el obispo y presidente de la Junta Directiva de la Universidad Evangélica de Nicaragua “Martin Luther King”, William González, sostuvo que para el pueblo evangélico es fundamental el respeto a la laicidad del Estado, además, que la Carta de Pablo a los Romanos es como la guía cívica en la conducta de sus congregaciones.

“Como estamos en un país donde existe la oportunidad de elegir a las autoridades, lo que hacemos es analizar la realidad, tomar de ella lo que indica, y eso debe orientar nuestra toma de decisión”.

¿Habrá inclinación evangélica a algún candidato?
El voto evangélico tiene ya las coordenadas tiradas. Por mucho que hagan encuestas y campañas electorales, los hermanos de las distintas denominaciones van a ejercer el cinco de noviembre el sufragio tomando en cuenta lo que su conciencia dice, y en base a su tradición, en la cual hemos vivido los evangélicos los últimos 100 años.

González recordó lo que él llamó “tradición liberal” evangélica, “la cual es muy difícil desprender de la comunidad protestante.

Esto, aclaró, no quiere decir que ese liberalismo sea el que esté en las propuestas electorales de Montealegre, Rizo, Edén, Jarquín u Ortega.

Consideró que todas las ofertas en campaña son liberales porque provienen del liberalismo.

Hay partidos parroquiales que no se parecen en nada a ese liberalismo del que habla, ¿esto ya indicaría para el evangélico la dirección de su voto?
Tenemos que hacerle honor, y creo que la comunidad evangélica viene trabajando fuertemente este concepto, que es herencia de la Revolución Francesa: que se mantenga la separación Estado-Iglesia.

Todos los que en este momento participan en la contienda electoral, deben ser muy sinceros con este planteamiento que la comunidad evangélica exige que se cumpla, para que no haya ciudadanos de primera y de segunda y no se discrimine por razón de religión, y se haga uso de fondos del Estado en asuntos que no le competen a las instituciones públicas.

Sí hay un constantinismo que ha tentado a la Iglesia de hoy, llámese evangélica o católica, y es esa tendencia parroquial que confunde lo público con lo privado. Debe ser corregida, aunque esté bien avanzada esa confusión.

¿La exigencia de la separación Estado-Iglesia se reflejará en el voto?
Los cristianos serios, que razonan el voto, van a valorar en los candidatos de hoy qué clase de laicismo están prometiendo. Y el laicismo entendido en el sentido más orgánico, según la feligresía, va ser un componente que puede ayudar a pensar el voto, a razonarlo más. Estamos queriendo una sociedad justa, más equitativa, sin discriminación y si ese elemento no favorece esa demanda, la gente orientará su voto a otro lado.

El Nuevo Diario