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Domingo 22 de Octubre de 2017

Voto cristiano considerado clave en elecciones brasileñas

Loe votantes evangélicos y católicos brasileños son considerados claves en la intención de votos, que favorecía antes de la primera vuelta a Dilma Rousseff, cuyo resultado es analizados ahora por su equipo de campaña.

  • Política    
  • 23 oct 2010   

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Las elecciones de Brasil han sido rodeadas de rumores sobre la completa legalización de los abortos por parte de la candidata oficialita Dilma Rousseff, favorita según las encuestas, para ganar las elecciones presidenciales 2010 en Brasil en primera vuelta, lo que no sucedió.

Esto obligó a Dilma Rouseff a publicar una carta la semana pasada donde prometió que no enviará al Congreso ningún proyecto de ley para despenalizar el procedimiento de despenalización del aborto.

Esto supone una actitud que le permita ganar la confianza entre evangélicos y católicos que la castigaron votando en contra o absteniéndose del derecho al sufragio.

Los evangélicos tienen un bloque cada vez más poderoso en el Congreso y en las campañas electorales y presionan desde sus bases las intenciones de los candidatos presidenciales en la agenda moral.

El aborto es permitido en Brasil, sólo en casos de violación y cuando la vida de la madre está en peligro, y algunas veces ni siquiera en esos casos.

La fuerte campaña de “orientación” y “concientización” de líderes evangélicos a la que se suman influyentes sectores católicos parece estar dirigida principalmente contra Dilma Rousseff.

En Brasil, se afirma que esto fue lo que impidió que Rousseff, ganara los comicios en primera vuelta el pasado tres de octubre, confirmado por recientes encuestas y sondeos que muestran un descenso en la intención de votos favorables, mientras que Serra, parece estar ganando terreno.

El tema en el país cristiano más poblado del mundo ha salido a la luz durante las elecciones presidenciales, en las que la candidata oficialista, Dilma Rousseff, ha sido castigada por los votantes evangélicos y católicos por manifestarse en el pasado a favor de la despenalización del aborto.

Pero con Rousseff y su rival Serra, están tratando de convencer al electorado de su “respeto por la vida” y su oposición a la despenalización del aborto, poco antes de realizarse una segunda vuelta en las elecciones para presidente, que serán el próximo 31 de octubre, ahora una reforma a la despenalización del aborto podría quedar fuera de la agenda durante años, según informa Reuter.

Los que manifiestan su apoyo a más derechos abortivos nadan contra la corriente en Brasil. Un sondeo de la encuestadora Datafolha este mes arrojó que un 71 por ciento de los brasileños rechaza el aborto y quiere que la ley sea mantenida y que sólo un 7 por ciento se declara a favor de la despenalización de la práctica del aborto.