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Martes 17 de Octubre de 2017

Justicia argentina confirma que niño fue asesinado en acto satánico

Joven de 20 años confesó la semana pasada a la justicia argentina que fue el responsable del asesinato ritual de “Ramoncito”, un niño de la calle correntino que, según el líder de la secta, “había aceptado entregar su alma al diablo”.

  • Sectas    
  • 29 ene 2008   

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La Justicia argentina ha iniciado un proceso penal contra César Beguiristain, un joven de 20 años líder de un culto afro brasileño de corte satánico, por el asesinato “ritual” de un niño de la calle de 12 años.

Beguiristain confesó la semana pasada a la justicia argentina que fue el responsable del asesinato ritual de “Ramoncito”, un niño de la calle correntino que, según el líder de la secta, “había aceptado entregar su alma al diablo”.

El joven había sido detenido la semana pasada en Lomas de Zamora, cerca de Buenos Aires, luego de permanecer prófugo durante un año tras ser denunciado en su natal Corrientes de ser el asesino del niño por una testigo de 14 años.

Beguiristain, que era conocido como “el brujo”, admitió ante la Justicia su participación en asesinato de Ramón González.

Según el fiscal Gustavo Schmitt, el acusado “se quebró y confesó haber degollado y decapitado al niño, pero aseguró que no fue idea suya sino que fue contratado para asesinar a Ramoncito durante un juego satánico”.

Schmitt señaló que por el caso hay siete detenidos, pero aún queda por localizar a las personas “que encargaron y financiaron el homicidio”.

“Ramoncito”, como era conocida la víctima, desapareció el viernes 5 de octubre de 2006 y su cuerpo fue hallado el domingo 7 a la mañana, a menos de 100 metros de la terminal de ómnibus, donde el chico solía vender estampitas y dormir sobre cartones.

Según la investigación, el niño había sido violado, degollado y descuartizado en un ritual afro brasileño.

La testigo del crimen señaló que las vejaciones y torturas generaron gran sufrimiento a la víctima y provocaron excitación en los imputados. “Era un momento en que todos aullaban y lloraban. Después se tomaron de las manos con la sangre de ‘Ramoncito'”. Antes que el niño muriera, en el marco del ritual satánico, dos de los integrantes de la banda habrían bailado una danza, y luego un acusado que aún continúa prófugo fue el responsable de separar la cabeza del resto del cuerpo.

“La cabeza del niño fue colocada arriba de una ostia negra”, precisó la joven, cuyas declaraciones coinciden con las explicaciones contenidas en un manual de magia negra secuestrado a los acusados.

La influencia de cultos afro brasileños como la Umbanda y el Candomblé se ha venido incrementando en Argentina.

ACI Prensa