Satanistas exigen permiso para distribuir su literatura en una escuela de primaria

En una carta al distrito escolar Duncan, a unos 80 kilómetros al sur de la ciudad de Oklahoma, Daniels aseguró a los administradores que su libro “no está lejos de ser tan gráfico como la Biblia cristiana”.

  • Sectas    
  • 20 abr 2015   

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Menos de dos semanas después de que una maestra de tercer grado en Duncan, Oklahoma, obsequiara a sus estudiantes biblias donadas por el ministerio de los Gedeones, la Iglesia de Ahriman, una iglesia satanista en Oklahoma City, ha pedido permiso para distribuir literatura satanista en la Escuela Primaria Woodrow Wilson.

Adam Daniels, el líder de la iglesia, dijo que quería darles a los estudiantes una copia de “Ahrimani Enlightenment,” un manual y cuaderno de trabajo que normalmente se concede a los nuevos miembros de la iglesia.

En una carta al distrito escolar Duncan, a unos 80 kilómetros al sur de la ciudad de Oklahoma, Daniels aseguró a los administradores que su libro “no está lejos de ser tan gráfico como la Biblia cristiana”.

Daniels dijo que tienen que escucharlo de nuevo, pues él cree que las leyes de igualdad de acceso significan que su iglesia tiene el derecho a distribuir la literatura como las otras organizaciones religiosas a las cuales se les permite hacerlo.

El año pasado, otro grupo satánico luchó para poner una estatua de Baphomet en frente del edificio de Oklahoma State Capitol. Pero en octubre, después de que alguien estrelló un carro contra la estatua de los Diez Mandamientos, el Templo Satánico se echó para atrás y decidió no tratar de erigir el monumento, ya que no quería que estuviera solo.

Mientras tanto, la Asociación Humanista Americana, amenazó con demandar al distrito escolar Duncan después de que la maestra, Erica Mackey, distribuyó las biblias en su clase.

David Niose, el director del Centro Legal Humanista Appignani, dijo que las leyes de igualdad de acceso permitirían la distribución de toda la literatura religiosa en las circunstancias adecuadas, pero el caso de Duncan era una violación a la Constitución y no un problema de igualdad de acceso.

“Los maestros no pueden hacer proselitismo en su clase con sus estudiantes”, dijo Niose. “La escuela no debe apoyar ninguna religión en particular para que los maestros no puedan distribuir materiales religiosos a sus alumnos durante la clase”.

Las reglas son ligeramente diferentes para los clubes religiosos, pero incluso en esos casos, Niose dijo, los maestros y administradores escolares no deben ser proselitistas.

Una respuesta del abogado del distrito escolar fue: “Se recomienda a todos los maestros y administradores del distrito que no están autorizados a distribuir biblias u otros materiales religiosos a los estudiantes en la clase o durante el tiempo de clase”.

La carta incluía una garantía de que los maestros y administradores habían sido amonestados a no “alentar o desalentar las creencias religiosas individuales” de los estudiantes en el distrito.

Niose dijo que el centro legal estaba satisfecho con la respuesta del distrito.