Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Connect with us

Blogs

Los pastores pentecostales entre los pobres

El pastor Rojas, de una sencillez casi inocente, siempre se mantuvo al margen de conflictos de poder entre los pastores.

Publicado

en

El Otro Canuto.- En tiempos de crisis dentro del pentecostalismo chileno, principalmente en la figura pastoral, desgastada por tantos abusos de muchos que nos avergüenzan y duelen, bueno es recordar a modo de protesta y esperanza a aquellas personas que hicieron de la labor pastoral pentecostal un testimonio de amor y entrega.

Hoy les traigo una pequeña reseña del pastor metodista pentecostal Oraldo Rojas Ramírez y de su esposa la pastora Angela Abarca Zúñiga que sirvieron en la comuna de San Bernardo.

El pastor metodista pentecostal Oraldo Rojas Ramírez y su esposa Angela Abarca Zúñiga fueron un destacadísimo matrimonio pastoral que sirvió durante 55 años en la comuna de San Bernardo, donde dejaron un testimonio extraordinario de amor, entrega y pasión por la gente, especialmente por los desechados.

El pastor Rojas Ramírez nació en 1884 en el seno de una familia acomodada, católica y conservadora. Se convirtió al evangelio y asistió a la Segunda Iglesia Metodista Pentecostal de Sargento Aldea (Hoy Iglesia Evangélica Pentecostal), dicha conversión le valió el rechazo y desprecio de su familia que tenía sacerdotes y monjas entre sus filas, razón por la cual lo maltrataron mucho, incluso hasta los golpes. Dentro de la Iglesia Metodista Pentecostal conoció a su esposa la pastora Angela Abarca Zúñiga con quien se casaría en 1918.

Fueron enviados a predicar por el pastor Víctor Pavez Toro (el primer pastor pentecostal chileno en ese entonces de la IMP) a la comuna de San Bernardo en el año 1921 con el solo apoyo de las hermanas María Quezada y Mercedes Abarca, hermana de la pastora Ángela. Su gestión no solo tuvo mucho crecimiento, pues dejaron una iglesia de más de 7 mil miembros y 22 capillas rurales, además de un templo tan grande que fue por mucho tiempo el más numeroso de la IMP en Chile, con el nombramiento de 15 pastores más para servir en el país, sino que es reconocido y recordado por su entrega y amor por la gente, por su sencillez y bondad, por estar siempre con los borrachos, los hambrientos, por predicar un evangelio sin acepción de personas sino de amor a quienes sufren y son oprimidos y despreciados.

La predicación del Pastor Rojas era conocida porque su tema favorito y principal era el gran amor de Dios por el ser humano, la cual era confirmada por la entrega total del matrimonio Rojas Abarca para con los más humildes y desposeídos, porque daban y compartían todo cuánto tenían a los más necesitados, a los despreciados.

Dicen que ellos llamaban a las personas sin hogar “Príncipes” y los sentaban en el altar de la iglesia aunque estuvieran borrachos. Su casa era una verdadera casa de acogida donde alimentaban a más de 30 personas, principalmente niños, aunque aquello le significaba problemas con sus vecinos pues traía a mucha gente “dudosa” hasta su casa, de hecho, no pocas veces algunas personas que acogía le robaban, pero los volvían a recibir si los veían necesitados. También se cuenta que mantenían una provisión permanente de ataúdes para dar a quienes no tenían dinero para enterrar a sus muertos en tiempos en que la mortandad era abundante entre los pobres.

El pastor Oraldo Rojas Ramírez y Angela Abarca Zúñiga hacían todas estas obras de caridad con los donativos sencillos que recibían de la iglesia, mas el pastor nunca procuró nada para él ni para su vejez, todo lo entregó, vivió siempre por la fe, mucho más allá incluso de lo razonable, pues tanto daba que se quedaba sin cosas para él y su familia, lo que le implicó críticas y discusiones con su esposa en algunos casos, por lo extremo que era. Él nunca se definió a sí mismo como administrador de nada, sino como servidor. Tanto era lo que daba, que a veces era irresponsable, y daba a los pobres lo que estaba destinado para pagar los sueldos de quienes construían el templo que estaban haciendo, sin embargo, los testimonios cuentan que, de manera milagrosa, a última hora, alguien le daba lo que hacía falta para pagarlos a tiempo.

El pastor Rojas, de una sencillez casi inocente, siempre se mantuvo al margen de conflictos de poder entre los pastores, siempre se dedicó a servir simplemente. Cuentan los testimonios que en su casa siempre había gente a la que junto a su esposa estaba ayudando, alimentando y vistiendo.

Existen toda clase de historias sobre él, de piedad y milagros, como por ejemplo que en una conferencia de pastores llegó una persona hambrienta, y él, contra todo protocolo, vino y lo sentó en medio de la conferencia y lo alimentó, enseñando a todos que ellos son la prioridad por sobre todo lo que hacían; se cuenta que cuando sufría violencia por la intolerancia religiosa católica, él oraba por quienes lo golpeaban e intervenía ante los policías para que no los castigaran (los sacerdotes decían muchas mentiras y calumnias de él, para que la gente no se acercara a él y se convirtiera en evangélica, a tal punto que hubo gente que quiso atentar contra su vida); se cuenta que los agricultores le pedían que orara cuando había sequía y como llovía, le ofrecían toda clase de regalos para su enriquecimiento, pero él no los aceptaba, solo pedía terrenos para construir iglesias y libertad para predicar y ayudar a los inquilinos.

Existe otra historia de una hermana llamada Sonia Martínez, mujer que vivía en los alrededores, que en el año 1970, luego de haber sido golpeada por su marido, quiso matar a sus hijos y suicidarse, entonces escuchó la predicación de las hermanas de San Bernardo, quienes la llevaron donde el pastor Rojas, el cual la bautizó y asistió para salvar su vida, saliendo de esa terrible situación.

El pastor Oraldo Rojas nunca aceptó homenajes, regalos, ni halagos, pero fue tan conocido por su piedad, servicio y por su mensaje de amor, que toda la ciudad de San Bernardo lo conocía, a tal punto que lo nombraron ciudadano ilustre de dicha comuna, asimismo la conocida Revista “Vea” le hizo un reportaje el 9 de junio de 1966, en las páginas 14 y 15 donde destacó su labor.

A su muerte en 1976, recibió honores de toda la comuna, especialmente del espontáneo pueblo sanbernardino, autoridades, y los propios sacerdotes católicos, visitas desde el extranjero y reseñas en la prensa, incluida una hecha en el Mercurio por el hermano y profesor de la Comunidad Teológica Evangélica de Chile, Miguel Guerrero Méndez. Un hermano llamado José Vilches Farías escribió incluso una canción sobre él en 1994 que se llama “La fe del pastor Rojas” donde relata su obra, su fe y su amor por los mendigos “cuando el mendigo a él acudía… él le llamaba invitado de honor” dice la canción.

Investigadores del pentecostalismo como el Dr. Luis Orellana suelen afirmar que, si Oraldo Rojas Ramírez hubiese sido católico, lo hubieran beatificado por su notable testimonio de amor y servicio a todas las personas.

Recordamos y honramos la figura de estos pastores, con la esperanza de que muchos más como ellos se levanten nuevamente, como reconocimiento a muchos pastores pentecostales de antaño que llevaron una vida de servicio y de amor, y para que estos pastores no sean olvidados, sino sean ejemplo para todos. Dejamos la invitación y la tarea de rescatar y preservar su notable labor.

Fuentes:

-Un Santo Ha Partido A La Presencia Del Señor”. El Mercurio, Santiago domingo 4 de julio de 1976.

-Reseña Histórica de la Iglesia de la Portada, San Bernardo, 2018.

-Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, Ayer y Hoy. de Dean Helland Talbert y Alice Rasmussen Schick

Blogs

“No luches con cerdos” (Pensamientos sobre cómo manejar las críticas)

“No luches con los cerdos” es otra forma de decir que cuando las personas intentan pelear contigo o cuando parecen estar dispuestos a criticarte sin importar lo que digas o hagas.

Publicado

en

Odio cuando la gente me critica. Sin embargo, ser criticado es de esperar cuando eres un influyente o un líder. Incluso los mejores padres suelen ser criticados por sus hijos, jefes por sus empleados, entrenadores por sus jugadores, atletas y artistas por sus admiradores, maestros por sus alumnos y pastores por sus feligreses. Si no somos capaces de manejar las críticas, podemos considerar hacer algo diferente con nuestras vidas.

A lo largo de los años, he mejorado por recibir críticas de las personas que me rodean. Cuando la crítica es justa, en realidad me ayuda a ver mis puntos ciegos, abordar mis debilidades y mejorar mis esfuerzos para amar y liderar a quienes me rodean. Sin embargo, cuando las críticas no son justas, a veces puedo reaccionar de manera negativa y defensiva. Y, honestamente, a veces reacciono así cuando la crítica es justa.

Recientemente, un hombre que viajaba a través de Nashville y había visitado nuestra iglesia me envió una crítica pública en Twitter, contándome todas las cosas que, en su “humilde opinión”, estaban equivocadas con respecto a mi sermón. Sintiéndome a la defensiva e irritado, tomé represalias tontamente con una crítica propia, junto con un versículo bíblico para justificar mi respuesta. El hombre luego envió cinco mensajes más en Twitter, acumulando más críticas, sacando mis palabras de contexto y poniendo palabras en mi boca. Entonces respondí por segunda vez, de nuevo de una manera que no fue útil.

Mi amigo y hermano mayor no oficial, el pastor Scotty Smith, vio el intercambio entre el visitante de la iglesia y yo y rápidamente me envió un mensaje de texto que decía: “Scott, querido hermano, olvidaste que no debes pelear con cerdos”.

El texto de Scotty no fue pensado como un insulto para el hombre en Twitter. Más bien, me estaba recordando una frase que él y yo habíamos aprendido de un artículo de Carey Nieuwhof sobre el liderazgo saludable. “No luches con los cerdos” es otra forma de decir que cuando las personas intentan pelear contigo o cuando parecen estar dispuestos a criticarte sin importar lo que digas o hagas, generalmente es mejor no involucrarlos. ¿Por qué? Porque cuando los líderes “luchan con los cerdos”, corremos el riesgo de que nos volvamos locos en el proceso.

Hay otra desventaja de “luchar con cerdos”. Cuando nos defendemos, en lugar de tratar de calmar la situación al no responder o responder con suavidad, nos condicionamos a rechazar todas las críticas, incluso las que son justas. Hacemos esto a nuestro propio riesgo.

En cada uno de nosotros está el potencial de un gran bien y el potencial de un mal excepcional. La Escritura pone palabras a esta realidad dual de múltiples maneras. Somos, al mismo tiempo, santos y transgresores, hombre viejo y hombre nuevo, carne y espíritu. Somos, como dijo Lutero, simul justus et peccator, al mismo tiempo justos y pecadores. Esto significa que somos en todo momento capaces de amor heroico y mal indescriptible. Incluso el apóstol Pablo, uno de los más grandes líderes cristianos que hayan vivido, reconoció esto de sí mismo cuando escribió en su carta a los romanos:

“No entiendo mis propias acciones. Porque no hago lo que quiero, pero hago lo que odio … Porque sé que nada bueno mora en mí, es decir, en mi carne. Porque tengo el deseo de hacer lo correcto, pero no la capacidad de llevarlo a cabo. Porque no hago el bien que quiero, pero el mal que no quiero es lo que sigo haciendo …

Cuando quiero hacer lo correcto, el mal está al alcance de la mano. Porque me deleito con la ley de Dios en mi ser interior, pero veo en mis miembros otra ley que libra una guerra contra la ley de mi mente y me hace cautivo de la ley del pecado”, (Romanos 7:15, 18-19, 21 -23).

Afortunadamente para todos nosotros, este no es el final de la historia para Pablo. Habiendo sido abatido por su pecado, continúa en el siguiente capítulo para proporcionar la solución llena de esperanza a su (y nuestro) problema con el pecado. En Cristo, que nos ha redimido de la maldición de la ley de Dios, no hay condenación. Cristo, quien es nuestro abogado legal ante el tribunal de Dios, también da su Espíritu que mora dentro de nosotros. El Espíritu nos ayuda a orar cuando no sabemos cómo, dirige nuestra mente hacia las cosas del Espíritu y nos aleja de las cosas de la carne, y nos recuerda que nada en toda la creación podrá separarnos de su amor. (Romanos 8).

Aunque nunca es una buena idea meterse en un enfrentamiento con un crítico injusto que se comporta más como un cerdo que como un amigo, hay formas potencialmente redentoras de abordar su “injusticia”, si parece correcto hacerlo.

Se cuenta la historia del evangelista Dwight L. Moody, quien, mientras predicaba el evangelio a una gran multitud, tuvo su propia experiencia “Shimei” (para la historia de Shimei, ver 2 Samuel 16: 5-13). Un joven, seguro de sí mismo y sabelotodo en un seminario de la multitud comenzó a desafiar públicamente las cosas que Moody, el veterano evangelista, estaba diciendo. Este estudiante lo interrumpió bruscamente varias veces y trató de hacerle tropezar. Eventualmente, Moody se hartó de la conducta grosera del joven y lo reprendió. El evangelista, ampliamente conocido como uno de los comunicadores más elocuentes del mundo, utilizó su don con palabras para castigar al joven, poniéndolo bruscamente en su lugar. Pensando que el joven obtuvo lo que se merecía, la multitud mostró su sincera aprobación de la respuesta de Moody. Luego, más tarde en su charla, Moody se detuvo y dijo frente a todos:

“Amigos, debo confesar ante todos ustedes que al comienzo de mi reunión le di una respuesta muy tonta a mi hermano aquí abajo. Le pido a Dios que me perdone, y le pido que me perdone”.

Moody demostró verdadero liderazgo y grandeza en ese momento. Aunque culpable del pecado aparentemente menor, se convirtió en el primero en arrepentirse y pedir disculpas. Él, “en el poder”, valoró su carácter. Aunque no pudo haber dicho nada y se fue a casa satisfecho de haber derrotado profundamente al joven antagonista en su enfrentamiento público, en cambio se humilló y se disculpó públicamente.

Si Jesús, quien nunca cometió ni siquiera la ofensa más pequeña, se humilló y fue criticado, despreciado y rechazado para cubrir nuestra vergüenza y demostrar su gran amor por nosotros, entonces tiene sentido que queramos seguir los pasos de personas como Dwight L. Moody e innumerables personas humildes y es humillándonos a nosotros mismos cuando estamos expuestos por nuestros defectos y pecados. Porque, aunque somos “peores de lo que pensamos que somos”, también somos, como también dijo Jack Miller, “más amados de lo que nunca nos hemos atrevido a esperar”.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM  – Scott Sauls ha escrito cuatro libros: Jesús fuera de las líneas, Amigo, De la debilidad a la fuerza y ​​Fe irresistible. – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


Continuar Leyendo

Blogs

5 mejores consejos de C.S. Lewis sobre la vida cristiana

Para ser verdaderamente humildes, los cristianos deben pensar menos en sí mismos.

Publicado

en

En pocas palabras, la vida cristiana es el modo de vida de Dios. Podríamos hacer una lista interminable de lo que un cristiano hace y no hace.

Es probable que incluya cosas como: leer la Biblia a diario, orar a diario, amarnos unos a otros o asistir a la iglesia. Y, si bien todas esas cosas son aspectos muy importantes de vivir la vida a la manera de Dios, a menudo ayuda observar algunas formas específicas en que podemos vivir una vida cristiana en relación directa con los obstáculos que enfrentamos hoy.

C.S. Lewis, un conocido apologista y pensador cristiano, escribió mucho antes de nuestro tiempo, pero escribió verdades altamente aplicables y prácticas sobre la vida cristiana que aún hoy en día parecen ser ciertas. Mientras que Lewis proporciona una gran cantidad de sabiduría, aquí hay cinco consejos relevantes en la era de hoy tomados de su libro: “Mero cristianismo”.

1. Posea verdadera humildad

“La verdadera humildad no es pensar menos de ti mismo, es pensar menos en ti mismo”–CS Lewis, Mero cristianismo

Tenemos un mensaje del Evangelio y una misión del Evangelio, y estamos caminando por la cuerda floja entre la promoción de un mensaje que apunta a Jesús y la promoción de nosotros mismos. Si bien no siempre somos malos, vivimos en una época en la que prevalecen los libros de auto promoción, selfies y autoayuda. Luchamos con pensar demasiado bien de nosotros mismos o no pensar lo suficiente, y ambos nos consumen con el “yo”.

Las palabras de Lewis son hermosamente simples y poderosas. Para ser verdaderamente humildes, los cristianos deben pensar menos en sí mismos.

2. Elige la verdad sobre la originalidad

“Incluso en la literatura y el arte, ningún hombre que se moleste por la originalidad será nunca original: mientras que si simplemente tratas de decir la verdad (sin preocuparte por la frecuencia con que se ha dicho antes), nueve veces de cada diez, serás original. Sin haberlo notado nunca. ”- CS Lewis, Mero cristianismo

Se nos dice que simplemente “sea usted” con casi todas las personas con las que nos encontramos. Y, si bien es importante permanecer fiel a uno mismo, podemos llegar a ser consumidos por ser únicos, originales o diferentes.

Me encanta el consejo de Lewis: cuando simplemente decimos la verdad de acuerdo con las Escrituras, nos volvemos originales sin darnos cuenta. Un cristiano en el mundo de hoy elige la verdad sobre la originalidad.

3. Persigue a Dios sobre la felicidad

“Y de ese intento desesperado ha surgido casi todo lo que llamamos historia humana: dinero, pobreza, ambición, guerra, prostitución, clases, imperios, esclavitud, la larga y terrible historia de un hombre que intenta encontrar algo distinto de Dios que lo hará feliz”, – CS Lewis, Mero cristianismo

Ya sea que esté conectado en línea o manejando en el automóvil, me enfrento a personas, lugares y cosas que prometen felicidad. Quiero ser feliz, todos lo hacemos, así que a menudo me encuentro persiguiendo la próxima cosa que creo que hará que eso suceda. Si puedo {completar el espacio en blanco}, encontraré la verdadera felicidad.

El cristiano que vive en la era de hoy persigue a Dios por la búsqueda de la felicidad. Atrapar destellos de Dios se vuelve más importante que captar sentimientos de felicidad. La ironía es que cuando buscamos a Dios experimentamos una alegría verdadera y duradera.

4. Entiende que el progreso a menudo significa retroceder

“El progreso significa acercarse al lugar donde quiere estar. Y si has tomado un giro equivocado, avanzar no te acerca más. Si está en el camino equivocado, el progreso significa hacer un giro y caminar de regreso al camino correcto; y en ese caso, el hombre que más pronto regresa es el hombre más progresista “. –CS Lewis, Mere Christianity

Darle la vuelta o dar la vuelta es esencialmente la definición de arrepentimiento, lo que significa alejarse del pecado y volverse a Dios.

En el mundo de hoy, aplaudimos el progreso. Queremos escalar más alto, más rápido, más largo. Seguimos adelante, a menudo sabiendo que vamos en la dirección equivocada. Sabemos que, si hacemos un giro equivocado, el GPS nos redireccionará.

El cristiano que vive en el mundo de hoy sabe que el hombre que se da cuenta de que está en el camino equivocado y se vuelve antes, es el más progresista.

5. Escucha al Espíritu Santo

“Llega el momento en que te levantas cada mañana. Todos tus deseos y esperanzas para el día corren hacia ti como animales salvajes. Y el primer trabajo cada mañana consiste simplemente en devolverlos a todos; al escuchar esa otra voz, tomar ese otro punto de vista, deja que fluya otra vida más grande, más fuerte y más tranquila…”, –CS Lewis, Mero cristianismo

Estamos ocupados, abrumados, estresados ​​y ansiosos. Escuchamos nuestras listas de tareas, nuestros amigos bien intencionados y nosotros mismos.

El cristiano que vive en el mundo de hoy, el que verdaderamente quiere vivir para Cristo, hace una pausa para escuchar al Espíritu Santo cada momento de cada día.

Como siempre, cuando hablamos de vivir una vida que refleja la plenitud de Cristo, es importante recordar que solo por la gracia de Dios y el poder del Espíritu Santo podemos vivir una vida agradable a Dios.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – A Holly Mthethwa le apasiona compartir la palabra de Dios en la vida cotidiana. Ha sido asesora misionera en Perú e India, dirigió estudios bíblicos en los Estados Unidos y Sudáfrica. – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


Continuar Leyendo

Blogs

Adorar con la mente, la adoración olvidada (parte II)

Adorar con la mente es utilizar las facultades mentales para la gloria de Dios.

Publicado

en

Como dije en la entrada anterior (Adorar con la mente, la adoración olvidada), adorar con la mente es utilizar las facultades mentales para la gloria de Dios. Estoy hablando de utilizar la imaginación, la concentración, la percepción, el razonamiento, la intuición, la memoria, etc. que Dios nos ha dado y hacer uso adecuado de ellas. Además, comenzamos a ver una de las formas con que podemos adorar con la mente: memorizando las Escrituras. Continuemos, entonces, con otra forma más con que podemos adorar a Dios con la mente.

2. Adoramos a Dios con la mente cuando estudiamos una profesión u oficio.

En mi familia somos 5 hijos y mis papás nos inculcaron desde pequeños que debíamos profesionalizarnos. Claro, nos dieron libertad para estudiar lo que quisiéramos, pero fuera lo que fuera que eligiéramos estudiar, nos atornillaron en la cabeza que debíamos profesionalizarnos. A tal grado fue su adoctrinamiento que una vez nos dijeron: “Nosotros no les daremos permiso de que tengan novia, ¡hasta que obtenga su profesión! ¿Ok?” Imagínate, 5 hijos varones, ¡todos queríamos tener novia! Por lo tanto, ¡todos quisimos profesionalizarnos!

Estudiar una carrera universitaria, una maestría o un doctorado, o según tus capacidades, especializarte en un oficio y capacitarte para ser un mejor trabajador, es adorar con la mente. ¿Por qué? Porque a través del estudio del pensum académico o de las destrezas que se requieren aprender para desarrollar una ocupación, expandes tu conocimiento, tu memoria y tu capacidad mental. Estudiar una profesión es adorar porque para ser el mejor en tu vocación o adquirir un título, tendrás que hacer uso de tu voluntad, es decir, de determinación mental para alcanzar tu objetivo de especializarte.

Otra forma de definir “fuerza de voluntad” es a través de la palabra “carácter”. Y mi definición favorita de carácter es: “permanecer en las decisiones tomadas a través del tiempo a pesar de que la emoción ya no esté”. No sé de quién es la definición, pero una vez la vi en un mural y me impresionó. Así que analicemos cada una de las partes de la definición y apliquémoslas a los estudios vocacionales y universitarios.

“Permanecer en las decisiones tomadas…”

Cuando escoges una profesión u oficio, tú tomas una decisión. Tú ves tus habilidades, examinas lo que te apasiona, analizas las opciones de estudio, visualizas tus sueños y entonces, después de reflexión y asesoría, escoges a qué te quieres dedicar el resto de tu vida. Para saber tomar decisiones, ¡buenas decisiones!, se requiere utilizar adecuadamente las habilidades mentales.

Insisto, adoramos a Dios al adquirir una profesión u oficio. ¿Por qué? Porque para culminar este tipo de proyectos se requiere carácter y para tener carácter se requiere una voluntad férrea, disciplinada y esforzada. Tú determinación de comenzar algo y completarlo es lo que te convertirá en un estudiante que destilará excelencia durante todo el tiempo de estudios. Y bueno, hablando de excelencia, ¿aún no estas convencido de que adquirir una profesión u oficio no tiene nada que ver con la adoración? ¿Acaso no recuerdas el caso de Daniel, Sadrac, Mesac y Abeg-nego? Mira lo que dice la Escritura:

“Entonces el rey mandó a Aspenaz, jefe de sus oficiales, que trajera de los hijos de Israel a algunos de la familia real y de los nobles, jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecer, inteligentes en toda rama del saber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos… Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego… A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura y sabiduría… Al cabo de los días que el rey había fijado para que fueran presentados, el jefe de los oficiales los trajo ante Nabucodonosor. El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; entraron, pues, al servicio del rey. Y en todo asunto de sabiduría y conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos y encantadores que había en todo su reino”, Daniel 1:3-4, 6-7, 17, 18-20.

Como sé que conoces la historia, no me detendré mucho en ella; pero este pasaje nos muestra a estos jóvenes hebreos demostrando que quienes forman parte del pueblo de Dios pueden ser grandiosos estudiantes. Y si aún no crees que estudiar, capacitarse o profesionalizarse tiene que ver con la adoración, te dejo de tarea que vayas a estudiar Daniel capítulo tres para que veas la prueba a la que ellos fueron sometidos y con la que se midió el calibre de adoradores que eran.

En Daniel tres, Nabucodonosor amenazó a tres de ellos con lanzarlos al horno de fuego si no se postraban a adorar la estatua que había erigido. ¿Qué hicieron Sadrac, Mesac y Abeg-nego? Estuvieron dispuestos a morir por causa de su lealtad al Señor. Ellos no estaban dispuestos a inclinarse ni un milímetro ante la estatua, a no brindar ni una gota de adoración ni a proporcionar un gramo de pleitesía a alguien distinto al Dios de Israel. Tú sabes qué pasó al final: su ejemplo de determinación trascendió el imperio y hasta Nabucodonosor rindió reverencia al Dios Todopoderoso.

Ahora, ¿tú crees que ellos se convirtieron en adoradores de Dios de la noche a la mañana? ¿Tú crees que determinaron en sus corazones no adorar a nadie más ese día que Nabucodonosor los amenazó con calcinarlos? No, ellos ya practicaban la adoración a Dios desde su juventud. Por eso, al nomás iniciar el libro de Daniel, los encuentras siguiendo sus convicciones dietéticas para no contaminarse con la comida del rey (Daniel 1:8-13). Ellos eran tan rigurosos en su determinación de adorar solo a Dios, que no quisieron contaminarse con comida idolátrica que reñía con sus valores religiosos. Es decir, tú ves a estos jóvenes comprometido con la adoración a Dios desde Daniel capítulo 1, y luego lo siguieron demostrando en Daniel capítulo 3. Por lo tanto, la excelencia en los estudios “diez veces mejor” con que ellos sobresalieron de entre todos los cautivos y que modelaron en Daniel 1:18-20, simplemente fue reflejo de su compromiso como adoradores de Dios.

Ser un adorador es sinónimo de excelencia en los estudios, de calidad académica y de procurar un alto estándar intelectual. Así que la adoración no está separada de la preparación vocacional o universitaria y, por lo tanto, debes estudiar, profesionalizarte, especializarte, etc., que haciendo estas cosas estarás adorando a Dios con la mente que el Señor te dio para que la llenaras de conocimiento, habilidades y destrezas.

Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Por Noel Navas Autor del libro: El cristiano ante la música secular – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.

Continuar Leyendo
Advertisement

Redes Sociales

Advertisement

Más leídas