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Lunes 17 de Septiembre de 2018

Niños reclutados por guerrilleros están siendo impactados con el Evangelio, en Colombia

Muchas de ellos son enviadas por los padres para que puedan tener un futuro diferente, lejos de la matanza y la violencia.

  • Niños    
  • 13 jun 2018   

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COLOMBIA.- En Colombia, grupos guerrilleros reclutan a los niños para que se convierten en verdaderas máquinas de muerte. El adoctrinamiento comienza temprano, se les enseña a dar la vida. Muchos padres creen que pueden tener un futuro mejor. A los pequeños, se le promete dinero y poder.

Los guerrilleros engañan a los niños, y a veces incluso les obligan a unirse a ellos. Es importante resaltar que tan abordaje ocurre en un ambiente donde la pobreza y la falta de oportunidades predominan.

Felipe casi se convirtió en uno de los guerrilleros. A él también se le prometió un futuro bastante prometedor. Hoy, el chico de 16 años vive en uno de los refugios para niños de Puertas Abiertas en Colombia.

Él fue enviado por sus padres, junto con su hermano Fabián. Los padres del niño sabían que corría un gran riesgo de reclutamiento forzado por los grupos armados ilegales. Antonio y Marina, son pastores en una zona de conflicto.

La acción de los misioneros no es fácil. Ellos reciben a los niños en los refugios para que no sean adoctrinados por los guerrilleros y puedan tener un futuro mejor. Muchas de ellos ya fueron “contaminados” con las ideologías del grupo violento.

El objetivo de los misioneros es mostrar que el “futuro es mejor” y lo que ello tendrían no vale la pena.

El padre, sabe muy bien cómo proteger al hijo. Su pasado le enseñó a permanecer lejos del peligro. Antes de convertirse, Antonio trabajaba con cocaína, golpeaba a su esposa y a sus hijos y bebía constantemente.

“Pero Jesús vino a mi vida y tomé la decisión de cambiar”, dice el padre. Pero fue cuando él tomó la decisión de seguir a Cristo que la persecución comenzó en su vida y en el día a día de su familia.

En el comienzo del ministerio pastoral, cinco años después de la conversión, Antonio comenzó a pastorear una iglesia que había sido cerrada dos años antes, y sabía que corría el riesgo de ser muerto por las guerrillas.

“Yo sabía que Dios me había enviado para allá y si mi destino era morir por Cristo, moriría haciendo su voluntad”, dijo. Se sabe que desde entonces, varios grupos guerrilleros aún controlan la región por medio de los ataques violentos.

A pesar de ello, hay una fuerte resistencia por parte de los cristianos y de pastores como Antonio y Marina. La Iglesia Perseguida de Colombia sobrevive y se fortalece para poder encarar los desafíos.

El chico Felipe es testigo vivo del trabajo y ejemplo de los padres. En el centro de Puertas Abiertas, recibió apoyo académico y pastoral. Allí, él sintió que debía ser misionero en uno de los lugares más peligrosos del mundo para evangelizarse, Corea del Norte.

Hoy, Felipe puede contar una historia diferente y contar con un futuro diferente, gracias a la acción de los misioneros que se dedican a rescatar a niños de ese escenario caótico. Puertas Abiertas pide a los cristianos alrededor del mundo que ore por los niños en situación de riesgo, especialmente en Colombia.

[ Fuente: Puertas Abiertas ]