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Misiones

Misionero lista detalles “milagrosos” que marcaron rescate de niños en cueva de Tailandia

El misionero Tiago Gomides enumeró en su perfil en Facebook qué detalles marcaron el rescate que conmovió al mundo.

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Nínro Ruíz Peña

TAILANDIA.- Detalles considerados “milagrosos” marcaron la operación de rescate de los 13 niños tailandeses, que fue completado el pasado martes (10), después de que fueron atrapados durante 18 días en el complejo de cuevas Tham Luang, al norte del país.

Los acontecimientos fueron listados por Tiago Gomides, misionero de la organización Sepal, sobre la base de los relatos de la pareja Ben y Kiesha Jones, que actúan en el norte de Tailandia.

1.-La forma en que se encontraron los tailandeses

Ante la dificultad para entrar en la cueva, dos buceadores británicos involucrados en la operación de rescate, Richard Stanton y John Volanthe, tuvieron la idea de estirar una línea que sirviera de guía al camino más fácil a lo largo de las cámaras de aire.

Después de recorrer dos kilómetros, John Volanthen percibió que no tenía más hilo y fue a la superficie de la cámara para buscar algún lugar para sostenerlo. Fue entonces cuando se encontró con el equipo completo, los trece, mirando hacia él. Si ese cable hubiese sido más corto, no se han encontrado los muchachos el 2 de julio, de acuerdo con el sitio portugués Observador.

2.-La ayuda del único niño cristiano

Nacido en Myanmar y criado por profesores cristianos en Tailandia, Adul Sam-on, de 14 años, usó su capacidad de hablar inglés para ayudar a sus amigos, en el país donde menos de un tercio de la población habla la lengua.

Adul – que también habla tailandés, birmano y chino – fue el único que logró comunicarse con los buceadores británicos que los encontraron el 2 de julio, según el sitio Daily Mail. Nacido en Wa State, Estado autónomo de Myanmar, dejó su familia a los siete años para obtener una educación mejor en el norte de Tailandia, pero sus padres aún lo visitan en la iglesia donde fue acogido.

3.-La lluvia no impidió el rescate

Inicialmente, las autoridades locales y expertos pensaron en mantener al grupo dentro de la cueva hasta el final del período de vendavales en la región, lo que podría hacer que se quedaran meses allí.

Pero hubo un momento en que el nivel de agua en la cueva se volvió menor desde que el grupo fue encontrado, en medio del inicio de la estación más lluviosa en el país.

“No hay otro día más allá de hoy (domingo) para estar más listos. Si no empezamos, perderemos la oportunidad”, afirmó el líder de la operación en la ocasión, según UOL.

4.-Bombas de agua se rompieron después de la salida del grupo

Después del rescate de los tailandeses, la energía eléctrica y las bombas para retirar el agua dejaron de funcionar, forzando a los últimos rescatistas a dejar la cueva de prisa. En la ocasión, se oyó de repente un grito partiendo el lugar más delicado del trayecto de salida, una galería tubular por donde se pasaba con mucha dificultad.

“El australiano que supervisaba el paso comenzó a gritar diciendo que la bomba de agua había dejado de funcionar”, contó a la AFP Chaiyananta Peeranarong, de 60 años, ex comandante de la Marina tailandesa.

5.-Condiciones sorprendentes de salud

Las autoridades de salud informaron el miércoles que los niños y el técnico de fútbol no muestran señales de estrés y están sanos, a pesar de haber perdido peso durante los días de aislamiento.

“Por nuestra evaluación, están en buen estado y no exhiben estrés. Los niños estaban bien cuidados en la cueva. La mayoría de los niños perdió, en promedio, dos kilos”, dijo Thongchai Lertwilairattanapong, inspector del departamento de salud tailandés, según Veja.

6.-Unidad involucrada en la acción de rescate

El grupo en el centro de los esfuerzos del rescate fue formado por buceadores de varios países e integrantes de fuerzas especiales de la Armada tailandesa en una verdadera operación internacional. La operación de rescate movilizó a más de 1.000 personas, informa la BBC.

Entre los voluntarios en la operación estaba la brasileña Tatiana Araújo, de 36 años. Misionera del Ministerio Casa da Gracia, vive en Tailandia desde hace seis años trabajando como profesora de inglés y participó activamente en el rescate como traductora.

7.-Unidad de la Iglesia por el mundo

“La iglesia de Cristo en todo el mundo se unió para clamar a Dios por su intervención. Discípulos de todos los rincones de la Tierra oraban, con la esperanza que el Señor podía hacer lo imposible… Y sucedió “, dijo Tiago.

“Sin duda, Dios hizo este milagro que el mundo presenció y se conmovió”, afirma el misionero. “Ahora es hora de celebrar el poder y la gracia de Dios, que diferente de los ritos budistas, no necesitó ofrendas ni sacrificios, pero el amor, se lanzó una vez más en la historia para rescatar a los que estaban perdidos”.

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Misiones

Misionero muerto por tribu creía que iba a “última fortaleza de Satanás”

Como este contacto fue erróneo, volvió al barco donde estaban los pescadores. Al día siguiente, intentaría un nuevo contacto con los miembros de la tribu.

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INDIA. – La historia del asesinato de John Allen Chau, de 26 años, repercutió mundialmente. Para unos él era un misionero intrépido, para otros un aventurero inconsecuente. El diario The Washington Post divulgó fragmentos del diario escrito por el joven antes de entrar en una tribu aislada que viven en la Isla Centinela del Norte, en la costa de la India.

El registro, de su puño, tiene 13 páginas y fue escrito con lápiz. El acceso a la isla está prohibido para los extranjeros. El gobierno indio intenta preservar el estilo de vida de los indígenas, transformando el lugar en una reserva.

En su diario, Chau decía estar decidido a predicar el Evangelio a los miembros de la tribu que nunca tuvo contacto con la civilización. Sabiendo de la prohibición de acceso a la Isla, negoció con pescadores que lo llevaron por la noche hasta un lugar cercano a la costa. El trecho final lo recorrió solo, en un kayak. Llevaba consigo artículos como tijeras, alfileres y un pez, que serían regalados a los miembros de la tribu. Él había entrado en contacto con ellos otras veces.

En la última experiencia registrada en el diario, Chau cuenta que así que los vio, comenzó a cantar himnos de alabanza, pero fue sorprendido por un joven que arrojó una flecha hacia él. Chau explica que la flecha alcanzó su Biblia. “Estoy asustado”, dice su último registro, en la víspera de su muerte.

Como este contacto fue erróneo, volvió al barco donde estaban los pescadores. Al día siguiente, intentaría un nuevo contacto con los miembros de la tribu. Los hombres que estaban en el barco a una distancia segura, relatan que tan pronto como el joven llegó a la playa, los aborígenes lo atacaron, disparándole flechas.

Su cuerpo fue arrastrado por una cuerda hasta la arena de la playa y enterrado allí. Ninguno de los pescadores quiso rescatarlo por miedo a los indígenas.

Carta profética

Los textos escritos por el misionero dejaban claro que él tenía la firme convicción de que estaba siendo un “instrumento de Dios” para alcanzar a aquellos indígenas.

“Señor, esta isla es la última fortaleza de Satanás, donde nadie oyó o tuvo la oportunidad de oír su nombre”, escribió. Su madre, que recibió el diario de la mano de uno de los pescadores, cuenta que Chau sabía que su misión era ilegal. En otro pasaje, habló sobre la necesidad de evitar a las autoridades indias que patrullaran las aguas cerca de la Isla Centinela Norte. “El propio Dios nos escondía de la Guardia Costera y muchas patrullas”, afirmó en una descripción de la última jornada de barco.

La familia también divulgó que el misionero les dejó una “carta”, considerada profética. En ella, él pidió a los padres que “no se enojaran” con él y con Dios si moría. Dice además que “estaba haciendo eso para establecer el reino de Jesús en la isla. Pero no culpen a los nativos si muero.

 Los habitantes de la Isla Centinela Norte viven de manera aislada hace miles de años. De acuerdo con organizaciones que realizan el monitoreo a distancia de esa comunidad, son al menos 100 personas viviendo en el lugar, un área de bosque con aproximadamente 60 kilómetros cuadrados.

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Con información de CBN News 

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Misiones

Misionero cuenta cómo la oración impidió que terroristas lo mataran

Tras su regreso Estados Unidos, el misionero ha estado contando esas y otras historias en las iglesias, pidiendo que los cristianos no paren de orar por sus hermanos y hermanas perseguidos.

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MOSUL, IRAK.- El misionero Dave Eubank estaba en Mosul, Irak, con equipo de salud que daba apoyo a los soldados de los Free Burma Rangers (FBR), que luchaban al lado del Ejército iraquí contra los jihadistas del Estado Islámico. El 18 de mayo de 2017, él estaba trabajando en la unidad de apoyo médico cuando él y el teniente Hussein fueron rodeados.

Eubank revela que oraba todas las mañanas con los soldados de los FBR antes de las operaciones. Su objetivo era ayudar a evacuar a los civiles de la ciudad. Pero cuando se vio en medio del fuego cruzado, rodeado por los combatientes del Estado Islámico, comenzó a clamar por el nombre de Jesús tan pronto como oyó los gritos de Allah Akbar. De repente, tres hombres vinieron corriendo hacia su dirección y disparando.

Luego sintió un dolor en su brazo izquierdo y vio que brotaba sangre. A su lado, Hussei estaba caído y se contorsionaba de dolor, con tres tiros de AK-47 en el pecho, dos en el brazo izquierdo y uno en la pierna izquierda. El misionero creyó que había llegado su hora. “Yo sé que fue Dios quien me ayudó” asegura. “De repente, ellos simplemente se marcharon”.

Con la ayuda de los misioneros Zau Seng y Justin, Eubank consiguió levantarse y sacar a Hussein de la calle. Los combatientes del ISIS que estaban escondidos, seguían disparando. Mientras el equipo de los FBR atendía a Hussein, él oraba.

Se tardó más de 20 minutos hasta que el blindado del ejército iraquí consiguó llegar hasta allí y llevar a los heridos a un hospital. A pesar de haber sido apuntado a quema de ropa. Hussein sobrevivió. Los médicos dijeron que era un verdadero milagro. Uno de ellos afirmó: “Nunca he visto a nadie sobrevivir a heridas como esa, sólo Dios podría haberlo ayudado”.

Se tardó mucho tiempo hasta que Hussein recibió alta, pero cuando pudo fue a buscar a Eubank para agradecerle. El misionero revela que aun siendo cristiano, el teniente tenía dificultades para entender lo que había sucedido. Él sobrevivió, aunque se quedó con los movimientos del brazo comprometidos.

“Le recordé el poder de la oración y le dijo que muchas personas estaban orando por nuestro trabajo allí. Nuestro equipo se reunió en oración por él y pedíamos que Dios nos protegiera”, testifica Eubank.

Tras su regreso Estados Unidos, el misionero ha estado contando esas y otras historias en las iglesias, pidiendo que los cristianos no paren de orar por sus hermanos y hermanas perseguidos por los jihadistas en Oriente Medio. Aunque reconoce que hay un gran número de muertes, relata lo que le sucedió a él y Hussein como manera de estimular que más personas se dispongan a trabajar en la región.

[ Fuente: FaithWire ]

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Misiones

Misionero muerto a tiros cuando alababa a Dios con su guitarra

Un misionero fue muerto a tiros en Nigeria después de tocar con su guitarra la canción “Amazing Grace” (“Maravillosa Gracia”).

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NIGERIA.- Un misionero fue muerto a tiros en Nigeria cuando alababa a Dios con  su guitarra interpretando la canción “Amazing Grace” (“Maravillosa Gracia”). Su muerte fue relatada por otros dos misioneros sobrevivientes de Gran Bretaña.

“Era un hombre de fe, humor, música e invención”, dijo el pasado viernes el sobreviviente David Donovan sobre la víctima Ian Squire, de 57 años. Además de Ian y David, las misioneras Shirley Donovan y Alanna Carson fueron secuestradas en Delta, en el sur de Nigeria, donde quedaron atrapados en una cabaña de bambú por tres semanas. Los secuestradores pertenecían a los “Egbesu”, una banda religiosa que cultiva una divinidad de la guerra.

Después de llevar a los cuatro rehenes a la cabaña, los secuestradores decidieron entregar algunas de sus pertenencias, incluyendo la guitarra que pertenecía a Ian. Él intentó levantar el ánimo de los otros prisioneros tocando y cantando “Amazing Grace”, era la única canción que él sabía tocar sin usar partitura.

“Fue la música perfecta. En ese momento, las cosas empezaron a no parecer tan malas”, contó David, recordando que habló a los otros misioneros sobre su decisión de servir al Evangelio y seguir su llamado.

“Pero entonces, después de que Ian terminó de tocar, él se levantó y una salva de tiros lo mataron instantáneamente. Nosotros no vimos quién lo hizo, pero era obvio que alguien de la banda había tirado. Fue terrible ver”, lamenta David.

“Nosotros saltamos de la cabaña y entramos al agua, pues creemos que ellos dispararon contra nosotros, pero un miembro de la banda vino y nos puso de vuelta allí con Ian por el resto del día”, continuó.

Todavía no está claro por qué los hombres armados decidieron matar a Ian, aunque David especuló que los militantes, intoxicados de drogas y alcohol, pudieron haber temido que la música pudiese entregarlos.

Esencia misionera

La pareja David y Shirley decidieron iniciar el trabajo misionero en el estado de Delta después de que supieran de la alta tasa de mortalidad infantil en la región. Ellos construyeron una clínica en Enekorogha, una pobre comunidad de Nigeria, y pasaron a entrenar a los residentes locales para ayudarlos.

Ellos cuentan que nunca habían oído hablar de los Egbesus antes de ser secuestrados, aunque los militantes habían provocado miedo entre los civiles en la región. Después de sobrevivir tres semanas en condiciones difíciles y testimoniar la muerte de su amigo, los rehenes británicos fueron finalmente liberados. Los secuestradores les dijeron que el gobierno nigeriano había pagado un rescate.

David dice que nunca se olvidará de Ian. “Él tenía hambre de saber más de Dios y vivió con ese propósito. Él no tenía miedo de ir a ninguna parte, incluso estar en el Delta “, dijo el misionero. “Él también traía una sensación de diversión, la gente lo quería y lo apreciaba”.

[ Fuente: Christian Post ]

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