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Lunes 20 de Agosto de 2018

Misioneros alcanzan tribus “escondidas” hace 500 años

Final Frontiers lleva el evangelio a la etnia Tolupan, de Honduras

  • Evangelismo    
  • 16 jul 2018   

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HONDURAS.- En los últimos seis años, la misión Final Frontiers ha ministrado a los indios Tolupan, de Honduras. Ellos son considerados el último “grupo de no alcanzados” en aquel país. Varias organizaciones cristianas ya intentaron llevar el evangelio a ellos, pero las aldeas más remotas en las montañas permanecían ajenas al mundo moderno. “Nadie ha visitado las 45 aldeas que están en lo alto de las montañas, accesibles sólo por senderos con mulas”, dice John Nelms, fundador de la Final Frontiers.

La mayoría sólo visitó las dos aldeas “accesibles” de esta tribu, que está dividida, explica el experimentado misionero. Las dificultades van más allá de la geografía. “En gran parte ellos no aceptan a los extranjeros con miedo de ser otra leva de conquistadores blancos, que, como hicieron nuestros predecesores, vinieron a saquear, violar, asesinar … y esclavizarlos”.

En varias ocasiones, cuando un extranjero se acercó, los Tolupan prendieron fuego en su aldea y huyeron a las montañas. “Ha sido así hace cerca de 500 años”, reitera Nelms. Sólo ahora la Final Frontiers está logrando evangelizar completamente a los tolupans que viven en esas aldeas remotas.

“¡Pronto ellos pasaran de no alcanzados a saturados con el Evangelio!”, conmemora.

El “secreto” para eso fue la amistad hecha con algunos jefes del pasado de ambas ramas. Así fue como los misioneros recibieron permiso para viajar a cada pueblo para predicar y distribuir materiales cristianos a todas las familias de la tribu.

Como ya existían algunos hombres de la tribu “accesibles”, que se convirtieron en el pasado, ellos acompañarán a Final Frontiers como guías, traductores y protectores.

“La mayoría de los tolupans no habla bien el español. En las aldeas principales de San Juan y Ceiba, algunos consiguen comunicarse en la lengua de los blancos, pero en las aldeas remotas no hay nadie”, dice Nelms, que vive desde hace años en la región y dice que las comunidades no evangelizadas varían mucho, con poblaciones de 30 a 30.000.

En junio de este año, el misionero dice que Dios puso en su corazón que él debía distribuir comida en una aldea llamada Río Arriba. “Rápidamente hicimos nuevos amigos y parecía que la fila de familias que salía del bosque era interminable. Pero Dios había provisto que teníamos exactamente el número de sacos de comida que eran necesarios“, conmemora.

Cuando ya había un buen número, se hizo una predicación con llamamiento. “Al final, algunos indicaron que querían seguir a Cristo y tres señoras hablaron con nuestro líder de la juventud, Ricky Torres, pidiendo nuestra presencia fija. Ricky me llamó y apuntaron a un pequeño pedazo de tierra vacía en el centro de la aldea y dijeron: “le daremos esta tierra a una iglesia”.

Nelms, sin embargo, dijo que prefería comenzar las reuniones en alguna casa. “Inmediatamente, todas las tres señoras ofrecieron sus casas. Río Arriba está abriendo el camino para la plantación de iglesias de una manera inédita en la región.

Aunque las personas de la aldea no le pidieron nada, se hizo evidente para Nelms que necesitaban comida, ropa, machetes y azadones para la agricultura, vitaminas y suministros médicos.

“Haremos lo mejor para comenzar esta iglesia y llevarlos hasta la madurez espiritual, como nuestra misión viene haciendo en todo el mundo desde hace 32 años. Ya contamos con más de 250 mil iglesias. Algunos no creían, pero estoy seguro de que veremos muchos tolupans en el cielo!“.

[ Fuente: God Reports ]