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Lunes 22 de Octubre de 2018

Iglesias pueden ser forzadas a celebrar matrimonio gay en Australia

Hillsong se une a católicos y anglicanos para que el gobierno respete su “libertad religiosa”

  • Iglesia/Estado    
  • 19 feb 2018   

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AUSTRALIA.- Después de la legalización del matrimonio gay en Australia, comenzó una campaña en el país, comandada por el partido liberal para regularizar la llamada ley antidiscriminación. En caso de que sea aprobada, serán sancionadas todas las entidades que dejen de contratar o despedir a personas a causa de su opción sexual.

Esto coloca contra la pared a las instituciones religiosas que poseen código de conducta. Es decir, si un hospital o ONG perteneciente a una iglesia ofrece una vacante de empleo para cualquier función, no podrían dejar de contratar a una persona LGBT aunque no se suscriba a los valores de la institución.

La Iglesia Hillsong está liderando la iniciativa que incluye a algunas de las organizaciones cristianas más importantes de Australia para pedir al gobierno que estén exentos de esa ley, incluso en el caso de contratar y despedir a empleados.

“Nunca habíamos tenido la necesidad de proteger nuestra libertad religiosa antes, pero ahora parece ser diferente”, explicó Patrick Parkinson, profesor de derecho en la Universidad de Sydney y miembro del consejo de Freedom for Faith, un grupo político que presentó una propuesta de ley de libertad religiosa que corregiría las fallas de la ley antidiscriminación”.

Los cristianos australianos están preocupados respecto a si seguirán pudiendo defender sus creencias sin ser penalizados por ello. Parkinson dijo que, en el marco de la garantía legal de los derechos requeridos por los LGBT, comenzó una “campaña persistente para remover exenciones religiosas e instituir la ley antidiscriminación”.

En términos prácticos, los mismos que reclamaban no ser discriminados por sus opciones quieren criminalizar a quien no se suscriba a su agenda. Esta parece ser una agenda global, pues países como Estados Unidos y Canadá enfrentaron el mismo tipo de problema, donde las instituciones religiosas no pudieron contrarrestar este tipo de legislación liberal que prohíbe, por ejemplo, que un empresario cristiano se niegue a prestar servicio a una pareja de homosexuales o ser obligado a pagar por los abortos como parte de los empleados del plan de salud .

La Iglesia Católica y la Diócesis Anglicana de Australia son otros dos grupos influyentes que se unieron a Hillsong para endosar el pedido al gobierno. Parkinson afirma que su propuesta no busca “revertir los derechos legales de aquellos que se identifican como LGBT”, ni buscan “privilegios especiales” para personas de fe. Ellos simplemente desean que los cristianos puedan conducir sus relaciones de empleo con libertad.

“La cuestión más importante es proteger el derecho de las instituciones religiosas a establecer cuándo y cuáles cuestiones de conducta personal son incompatibles con los valores de la organización empleada”, dijo Parkison. Él usa como ejemplo una escuela confesional que tiene criterios para la contratación de profesores, buscando proteger justamente su aspecto confesional. Por la nueva ley, ella no podría establecer como condición que el candidato a cualquier cargo defendiera el matrimonio tradicional o no fuera un ateo, por ejemplo. “Realmente no tiene sentido si se llama escuela cristiana si lo único que necesita ser cristiano es el director de la escuela y el profesor de religión”, apunta.

Otra posibilidad aventada es la pérdida del derecho de los padres a elegir si los hijos deben participar en programas escolares que no concuerdan con sus valores. El punto más sensible es el derecho de las iglesias a negarse a realizar ceremonias de matrimonio homoafectivo. Aunque ya existan denominaciones que lo hacen, la ley antidiscriminación podría hacer que el pastor o sacerdote que se negase a formalizar la unión en el templo fuera denunciado y, consecuentemente, multado o preso.

Brian Houston, pastor de Hillsong, dejó claro que las creencias sobre las enseñanzas de la Biblia sobre el matrimonio no cambiaron a pesar del cambio en la ley sobre el matrimonio en el país y pide que el gobierno tenga en cuenta que el 40% de la población se oponía a la proposición. “La libertad de religión es una parte fundamental de una sociedad democrática y debe mantenerse. Cualquier intento de forzar a los cristianos a comprometer su fe sería erróneo”, concluyó.

[ Fuente: The Guardian y Christian Post]