Israel recrea el vino de la época de Jesús

Hoy en día hay 350 bodegas en Israel, juntas producen alrededor de 65 millones de botellas al año y los investigadores están tratando de crear un ADN para los vinos israelíes.

  • Israel    
  • 5 ene 2016   

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ISRAEL.- La bodega Recanati Winery, de Israel, decidió producir un vino con uvas locales que recuerdan a las bebidas tomadas por personajes bíblicos como el rey David y Jesucristo. El proyecto es de la Universidad Ariel en Cisjordania, que ha hecho las pruebas de ADN para identificar los antiguos vinos y así volver a crearlos.

“Nuestras Escrituras están llenas de vino y uvas, antes que los franceses comenzarán a pensar en hacer vino, estábamos exportando la bebida”, dijo Eliyashiv Drori, enólogo de la Universidad Ariel.

“Tenemos una identidad muy antigua y, para mí, reconstruirla es importante. Es una cuestión de orgullo nacional”.

Resulta que la reurbanización de las castas locales se enfrentan a problemas políticos debido a las nuevas directrices de etiquetados polémicos lanzados por la Unión Europea que exigen que los vinos sean producidos en los asentamientos israelíes, mientras que los palestinos reclaman la propiedad de estas uvas.

Además del problema de la tierra, otro cuestionamiento es la lucha entre israelíes y palestinos: la búsqueda de volver a crear estos vinos reafirmó las raíces judías de la región.

“Como siempre con los israelíes, ellos declaran que el falafel, tahini, el tabule, o hummus y ahora uvas jandali son productos israelíes”, reclama Amer Kardosh, director de exportación de Cremisan. “Me gustaría informarle de que estos tipos de uvas son palestinos y crecen en viñedos palestinos”, dijo por correo electrónico.

Para el productor, Ido Lewinsohn las uvas son puras, de cualquier influencia política. “No son israelíes; no son palestinas. Pertenecen a la región y esto es algo hermoso”.

En Israel y Cisjordania fueron descubiertos los molinos que se remontan a los tiempos bíblicos, pero la producción de vino se convirtió en ilegal porque los musulmanes no permiten el consumo de bebidas alcohólicas. Así que desde el siglo VII, cuando conquistaron la Tierra Santa, la producción de vino se paralizó.

Hoy en día hay 350 bodegas en Israel, juntas producen alrededor de 65 millones de botellas al año y los investigadores están tratando de crear un ADN para los vinos israelíes.