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Viernes 02 de Diciembre de 2016

Tribus Kayan y Padaung abandonan budismo para convertirse a Cristo

El gobierno da un estatus especial al budismo, ampliamente practicado entre la mayoría birmana, y el líder del ministerio dijo que estaba sorprendido por las incursiones del Evangelio a los birmanos en los últimos dos años.

  • Evangelismo    
  • 1 feb 2016   

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BIRMANIA.- A pesar de las montañas inclinadas, la oposición, y una nueva ley que estipula que sólo el gobierno puede aprobar todas las conversiones religiosas, un líder de la pastoral indígena en Birmania (Myanmar) dice que el Espíritu Santo no se ha detenido.

“Dios se está moviendo rápido en nuestro país, más que nunca, entre los birmanos y los animistas Karen”, dijo el líder, cuyo nombre se omite por razones de seguridad.

“Nuestros trabajadores están dando capacitación a los nuevos cristianos sobre cómo compartir el Evangelio entre su propio pueblo y sobre cuán cerca está su regreso (el de Jesús)”.

El gobierno da un estatus especial al budismo, ampliamente practicado entre la mayoría birmana, y el líder del ministerio dijo que estaba sorprendido por las incursiones del Evangelio entre los birmanos en los últimos dos años. Los grupos minoritarios, como los Karen también están adoptando cada vez más a Cristo, y el ministerio ha visto éxito en alcanzar a los Kayan, especialmente al subconjunto Padaung, y otros grupos primitivos.

El alcance a los Kayan comenzó en el estado oriental de Shan en 2014. El viaje es “muy duro, hay que subir y bajar el terreno”, dijo el líder del ministerio en la zona.

“Dicen que si llegan a ser cristianos, provocaran al espíritu ancestral de sus padres y cosas desafortunadas les sucederá a ellos, pero poco a poco son capaces de aprender que Dios, es el Dios más poderoso y Él los protegerá”, dijo el líder del ministerio.

“Las oraciones son un testimonio vivo para ellos, y 16 adultos han recibido al Señor y fueron bautizados”.

Aunque el arrepentimiento es personal, tienden a tener controles burocráticos, el presidente Thein Sein el 26 de agosto 2015, firmó la Ley de conversión religiosa, que tiene por objeto restringir las decisiones religiosas.

Requiere aquellos que deseen cambiar las creencias que se sometan a una entrevista y participen en estudios religiosos de hasta 90 días antes de que puedan obtener la aprobación para la conversión en las tablas de registro establecidos en los municipios.

El castigo por convertirse ilegalmente sería “intención de insulto, falta de respeto, destruir o abusar de la religión” por lo cual sería penalizado con hasta dos años de cárcel, de acuerdo con la Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional, quien teme que esta disposición daría motivos a los miembros abandonar las religiones y evitar cargos criminales vengativos contra los que han abandonado el budismo.

La nueva ley añade más obstáculos para el avance del mensaje de Cristo en los pueblos donde los misioneros indígenas ya enfrentan amenazas, privación y violencia por parte de los monjes budistas, seguidores de creencias animistas nativas y funcionarios locales.

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