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Sábado 03 de Diciembre de 2016

Entrenador de Portugal: “Encontrar a Cristo fue la mayor suerte de mi vida”

El entrenador que puso la selección portuguesa en el Campeonato de la Europa con siete victorias consecutivas, hace hincapié en la importancia de Cristo en su vida.

  • Deportes    
  • 31 dic 2015   

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PORTUGAL.- En 2014 la selección portuguesa de futbol obtuvo un mal resultado en las copas. A pesar de la buena fase de su mayor futbolista, Cristiano Ronaldo, Portugal sigue como uno de los países que posee tradición en el fútbol, pero aún no consigue conquistar un título de relevo internacional.

Contratado para sustituir a Paulo Bento tras el fiasco en Brasil, Fernando Santos se hizo cargo del equipo con la misión de llevar a Portugal a la Eurocopa 2016 y el soñado título.

Después de ganar un vice campeonato en 2004, cuando jugaba en casa, y ser semifinalista en 2012, la selección portuguesa en esta ocasión fue desacreditada incluso al pasar por la fase de clasificación.

Sin embargo, bajo la dirección del nuevo entrenador de Portugal se consiguió la clasificación sin problemas después de siete triunfos consecutivos. Un lugar en la Eurocopa de 2016 (que se disputará en Francia) estaba asegurado y Fernando Santos fue considerado uno de los principales responsables de esto.

En respuesta a la confianza que se depositó, Santos ha manifestado su deseo y convencimiento de llegar a la final y ganar la competencia.

Fue en este clima de ovación que el entrenador le dio una entrevista al portal portugués Expresso, cuando aprovechó para sorprender de nuevo a los portugueses.

En un tono relajado en una entrevista que fue de Jardel (entrenado por él en el Porto), Santos reveló su lado religioso y su inspiración en Cristo.

Cuando se le preguntó acerca de su fe, el entrenador le dio un hermoso discurso de salvífico: “(…) Luego, en 1994, me di cuenta de que Cristo está vivo, una realidad lejana que yo percibía”.

“(…) Porque yo creo que Él resucitó. Porque ser cristiano no es más ni menos que tener la certeza de que Cristo ha resucitado. San Pablo dice esto de una manera muy clara: si no resucitó, nuestra fe es en vano. Así que está vivo. Es tan simple como eso, no hay que tornarlo complicado. Creo en la resurrección, que la vida es un pasaje, algo que no termina, que la muerte no existe. Él está entre nosotros, en todas partes”.

“[En 1994] encontré a Cristo. Fue la mayor suerte de mi vida”, concluyó el entrenador.