Iglesia de Alabama declarada Monumento Nacional

La Iglesia Bautista de la Calle Dieciséis fue un importante centro de reunión de activistas durante la lucha por los derechos civiles.

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  • 28 feb 2006   

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La iglesia en la que murieron cuatro niñas negras en un ataque racista en 1963 fue designada como monumento nacional, en una ceremonia en la que el secretario de Justicia Alberto Gonzales recordó su historia entre una cadena de ataques recientes a iglesias bautistas en Alabama. Hablando en el púlpito de la Iglesia Bautista de la Calle Dieciséis de Birmingham, Gonzales comparó el ataque con bomba al viejo edificio de ladrillo con una serie de incendios premeditados en 10 iglesias Bautistas rurales desde el 3 de febrero.

Los investigadores desconocen hasta ahora los motivos de los incendios, pero señalan que no existe un patrón racial. Cinco de las iglesias tenían congregaciones blancas y cinco negras. Todas eran bautistas, religión dominante en la región, y la mayoría estaban en zonas rurales aisladas. Pero Gonzales dijo que los incendios son un recordatorio de que “aún queda trabajo” para asegurar la igualdad de justicia y para combatir la discriminación.

Gonzales calificó a la Iglesia Bautista de la Calle Dieciséis como “un catalizador para la causa de la justicia”, al referirse a las niñas muertas por una bomba del Ku Klux Klan el 15 de septiembre de 1963.

“Nosotros protegeremos este lugar por ellas”, enfatizó Gonzales.

En la ceremonia, el secretario del Interior Gale A. Norton firmó una proclamación agregando la iglesia a una lista de aproximadamente 2.500 lugares que tienen el título de Monumento Nacional Histórico.

Según la Agencia de Noticias AP miembros de la iglesia dieron a Gonzales una larga ovación, y el pastor, el reverendo Arthur Price Jr., calificó la designación de monumento histórico como “algo grande para nosotros”. Familiares de las víctimas del ataque de 1963 acudieron a la ceremonia para recordar a Addie Mae Collins, Carole Robertson y Cynthia Wesley, todas de 14 años; y a Denise McNair, de 11.

La Iglesia Bautista de la Calle Dieciséis fue un importante centro de reunión de activistas durante la lucha por los derechos civiles, y el ataque se convirtió en un símbolo mundial que ilustraba el profundo odio racial de la época en el sur de Estados Unidos. Tres miembros del Ku Klux Klan fueron condenados por el atentado, el último en 2002. La bomba derribó parte de una pared y ocasionó daños al baño donde murieron las niñas.

Agencia Orbita