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Sábado 18 de Noviembre de 2017

Entre condiciones lamentables realizan evangélicos presos por el caso Acteal comida navideña

Se nos dijo – explica el comunicado – que desde el motín fue sofocado, y así es, pero permea la ingobernabilidad y el temor en el interior, de manera que, la carencia de alimento fue sólo un ejemplo del lamentable ambiente en el penal.

  • Ministerios    
  • 1 ene 2011   

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Para el evangélico mexicano, la temporada navideña significa días de asueto, aguinaldo, regalos, compartir momentos especiales en familia y quiza alguno que otro inconveninete menor; pero para los evangélicos presos acusados por el caso acteal en el penal “El Amate”, ubicado en Cintalapa, Chiapas; la comida navideña de este año tuvo que postergarse por seis dias por el motín que acontecido días despúes de noche buena, lo que impidio la entrada de Arturo Farela, Presidente de Confraternice y su equipo para celebrar dicha reunión.

Mediante un comunicado, Farela Gutiérrez, explicó que para los 34 presos detenidos, de los 92 que hace casi 13 años fueron injustamente presos.

Horas antes de la comida navideña “el sentir era distinto, primero, porque tenemos la esperanza que sea la última comida estando ellos presos; segundo, porque a raíz del motín, que nos orilló a que pospusiéramos la comida navideña y desconocíamos en qué condiciones sería nuestra celebración”.

Sigue narrando Arturo Farela, ya dentro del penal “nos repartimos entre los presos y un servidor con sólo medio kilogramo de tortillas –siendo que es su principal alimento-, nos distribuimos entre todos una cantidad de platos de comida de manera que un plato fue para dos o tres personas, y de la misma manera fue con el refresco”.

“El ingreso fue sumamente dificultoso y tardado, tiempo que para nuestros hermanos fue agónico, pues desde dentro esperaban como cada año este momento con gran expectación, ahogada en alegría, imaginando que se trataba de su última comida navideña, precisamente, porque ya diferentes amparos están en trámite y con seguridad vendrán en el mismo sentido de los anteriores”.

Se nos dijo – explica el comunicado – que desde el motín fue sofocado, y así es, pero permea la ingobernabilidad y el temor en el interior, de manera que, la carencia de alimento fue sólo un ejemplo del lamentable ambiente en el penal.

Antes de salir del centro penitenciario, Arturo Farela Gutiérrez y su equipo y los reos realizarón intensas oraciones unidos confesando la futura libertad de los demás reos.

F: Periódico La Luz