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Viernes 20 de Octubre de 2017

En Venezuela matan a un pastor evangélico por oponerse al robo de su moto

“Los ladrones se dieron cuenta de una motocicleta entonces, comenzaron a pedir con insistencia la llave. Mi marido no quiso entregarles la llave o quizás debido a la angustia y la confusión no recordaba donde estaba, uno de los hombres le disparó con una escopeta recortada y lo mató”, Odalis de Brizuela. En la foto, familiares del pastor lamentando su muerte.

  • Policial/Judicial    
  • 10 feb 2010   

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El pastor Isaac Brizuela Aponte, (56 años de edad) fue asesinado por tres delincuentes que invadieron violentamente su casa para robarle su moto y dos celulares, el ministro se opuso al hurto por lo que uno de los ladrones le disparó al abdomen muriendo este instantáneamente.

El hecho ocurrió a las 7:30 de la noche, en un poblado de La Aventazón, municipio Simón Rodríguez en Venezuela. Aponte acababa de llegar a su hogar, venía de su iglesia.

Odalis de Brizuela, esposa del pastor asesinado, dijo que su esposo llegó a las 7:00 p.m. conversaron un rato y cuando él se dispuso a cerrar la puerta de la sala, tres sujetos armados, uno de ellos encapuchado, lo empujaron e ingresaron en la vivienda. Los individuos revisaron cada una de las habitaciones, no sin antes obligarlos a tirarse boca abajo en el piso y prohibirles que los miraran.

“Estábamos Isaac, mi hijo Samir, mi nuera y yo. Uno de los ladrones me obligó a entregar dos teléfonos celulares y a abrir la bodega, de donde sustrajeron 20 mil bolívares fuertes que había en la caja registradora, producto de la venta de fin de semana”.

“No me resistí para evitar una desgracia, pero mi trabajo fue en vano.

Los ladrones se dieron cuenta de una motocicleta que compramos hace un año y seis meses, la cual estaba estacionada dentro de la residencia. Entonces, comenzaron a pedir con insistencia la llave”.

“Mi marido no quiso entregarles la llave o quizás debido a la angustia y la confusión no recordaba donde estaba. Lo cierto es que eso fue el detonante para que uno de los hombres le disparara con una escopeta recortada y lo matara. Me sentí impotente al ver caer a Isaac en el piso de la cocina, con la ropa llena de sangre”, narró Odalis de Brizuela.

Cometido el crimen, uno de los matones hizo una llamada telefónica y a los pocos minutos un vehículo llegó al lugar para buscarlos y fugarse. “Isaac era un hombre trabajador, decente, tranquilo y tenía 20 años predicando el evangelio. Su muerte es una injusticia”, dice la viuda llorando.