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Lunes 05 de Diciembre de 2016

Estadounidense demanda a iglesia porque le “arruinó su vida”

Devaney, de 64 años, presentó una demanda en contra de la Diócesis Católica de Providence, afirmando la iglesia f lleva a cabo un “irritante ritual diario” que ha arruinado su vida. En el proceso, el Papa Francisco y el nuncio apostólico en los Estados Unidos, el arzobispo Carlo Maria Vigano, figuran entre los acusados.

  • Policial/Judicial    
  • 18 sep 2013   

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John Devaney, es un residente de la pequeña Narragansett, situada en Rhode Island, EE.UU. -el estado más pequeño-. Pero llamó la atención de todos los medios del país este mes por abrir un caso inusual.

Devaney, de 64 años, presentó una demanda en contra de la Diócesis Católica de Providence, afirmando que la iglesia ubicada en frente de su casa lleva a cabo un “irritante ritual diario” que ha arruinado su vida. En el proceso, el Papa Francisco y el nuncio apostólico en los Estados Unidos, el arzobispo Carlo Maria Vigano, figuran entre los acusados.

Cuando él y su esposa compraron la casa hace 18 años, la Iglesia Católica de Santo Saint Thomas More no funcionaba. Unos seis años después, se reactivó con un sistema operativo electrónico, amplificando los altavoces para dar los campanazos. Desde entonces, según Devaney, escucha alrededor de 700 campanazos por semana.

La Iglesia Anglicana de Saint Peter, que está en la calle de atrás es mencionada en el proceso, ya que también toca la campana, aunque con menor frecuencia. Después de escuchar más de 36.000 “campanazos” cada año, desde hace más de una década, Devaney, afirma que su vida está destruida.

Las campanas de la Iglesia, interrumpieron el sueño de Devaney, invadieron sus pensamientos, habían impedido que tuviera sosiego los fines de semana. Todo esto le generó una gran cantidad de estrés y perturbación en las relaciones familiares, causándole un divorcio y obligándole a usar tapones para los oídos, según él reclama en su demanda.

Ahora, él exige al tribunal que ordene a las iglesias reducir la “polución sonora” –contaminación acústica-, disminuyendo el volumen de las campanas. Devaney, también quiere una compensación económica por los problemas causados en su vida. Afirma que hizo muchas denuncias, pero la ciudad simplemente no les hizo caso.

La Diócesis de Providence, capital de Rhode Island, se defendió, alegando que los campanazos se ajustan a las normas. “Muchos en la comunidad dicen que les gusta escuchar la campana… La parroquia está triste porque solo esta persona ha hecho continuamente ataques personales contra los fieles, visitantes y personal de St. Thomas More. Como comunidad de fe, oramos por la paz y por la compresión de todos nuestros vecinos que sepan que nuestro amor y preocupación es por ellos”.

La dirección de Saint Peter, decidió no hacer comentarios. El resultado del proceso deberá ser anunciado a finales de año.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de The Blaze y WSJ.