nav
Lunes 27 de Junio de 2016

Familia confía que Dios sanará a su bebé con un agujero en el corazón

Las malas noticias llegaron unas semanas después cuando los médicos confirmaron a la familia que Mason no estaba creciendo al mismo ritmo que Madilyn, que tenía un agujero en el corazón y ciertas anomalías en el cerebro. La única solución que les dieron los médicos era una operación aunque no podrían asegurar que la cirugía le salvará.

  • Familia    
  • 18 feb 2016   

¿Qué sientes con esta noticia?

EE.UU.- “Yo le llevo dentro, pero es ella quien le protege”, afirma Brittani McIntire tras ver la ecografía que confirma que sólo uno de sus mellizos sobrevivirá. La familia se consuela pensando que aunque uno de sus bebés probablemente morirá antes de nacer, aunque afirma “pase lo que pase, no van a estar solos”.

La imagen de los hermanos cogidos de la mano ha conmovido a los padres de los pequeños. Uno de ellos es probable que no llegue a nacer, pero la unión entre ellos ya es evidente.

Los estudios científicos revelan que los bebés no nacidos sienten emociones y por eso, la madre cree que “Madilyn está siendo muy protectora con su hermano”.

“Sabemos que una parte de ellos permanecerá unida para siempre y eso es algo muy especial”, añade Ian McIntire. “No se ve demasiado bien, pero se puede apreciar una mano diminuta cogiendo la de su hermana melliza” aclara emocionado.

Ian y Brittani McIntire, tienen dos hijas y no se planteaban tener más hijos, hasta que se enteraron que estaban esperando mellizos. Las primeras ecografías revelaron que tendrían un niño y una niña, a los que decidieron llamar Mason y Madilyn. A pesar de la sorpresa inicial, esta familia de Kansas acogió la noticia con entusiasmo.

Las malas noticias llegaron unas semanas después cuando los médicos confirmaron a la familia que Mason no estaba creciendo al mismo ritmo que Madilyn, que tenía un agujero en el corazón y ciertas anomalías en el cerebro. La única solución que les dieron los médicos era una operación aunque no podrían asegurar que la cirugía le salvará.

A pesar de cómo se han desarrollado los acontecimientos, esta madre de familia cuenta que “es agradable que estén juntos, ella es la única que realmente puede estar allí y se aferra a él. Es reconfortante saber que si le llega el momento no va a estar solo”.

La familia confía en la curación del pequeño Mason: “Vamos a confiar en Dios, no importa cómo acabe. Él ha sido una bendición y si nace, será un gran testimonio de lo que Dios puede hacer. Si no, tendremos un ángel especial velando por nosotros” asegura Brittani.

El emotivo momento de los mellizos cogiéndose la mano será una imagen que la familia McIntire atesore durante toda la vida.

Original