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Domingo 04 de Diciembre de 2016

Uruguay se convierte en el segundo país latino que legaliza matrimonio gay

La Iglesia Católica uruguaya, y otras organizaciones cristianas, mostraron su disconformidad con la ley porque, según alegaron, pone en riesgo la institución familiar.

  • Moralidad    
  • 10 abr 2013   

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Montevideo.- Uruguay, se convirtió el miércoles en el segundo país latinoamericano, después de Argentina, en legalizar el matrimonio homosexual, luego que la cámara de Diputados diera sanción definitiva a un proyecto de ley de “matrimonio igualitario”.

El Congreso de Uruguay, aprobó por una amplia mayoría el proyecto de ley que regula las uniones civiles y permite que las personas del mismo sexo contraigan matrimonio en el país.

La iniciativa, que también estipula que los hijos adoptivos tienen derecho a conocer la identidad de sus padres biológicos y que todas las parejas -homosexuales o heterosexuales- pueden elegir el orden de los apellidos de sus hijos, fue sancionada con 71 votos a favor de un total de 92.

Hasta el momento, el apellido del padre se ubicaba en primer lugar y el de la madre en el segundo en el documento de identidad de los uruguayos.

La ley fue respaldada por legisladores de todos los partidos políticos.

“Hoy es un día histórico para el Uruguay (…) Se salda una deuda con una cantidad de ciudadanos y ciudadanas que han sufrido el desprecio, la discriminación e incluso actos de violencia”, dijo Federico Graña, vocero de Ovejas Negras, una organización que defiende la diversidad sexual.

Uruguay, es el décimo segundo país en aprobar una ley de este tipo en América Latina ya han dado Argentina y algunas regiones de México y Brasil. En el 2007, el pequeño país sudamericano fue pionero al legislar sobre la unión concubinaria tanto para personas heterosexuales como homosexuales.

La Iglesia Católica uruguaya, y otras organizaciones cristianas, mostraron su disconformidad con la ley porque, según alegaron, pone en riesgo la institución familiar.

“Se equivocan en esa percepción porque cierra sus valores, el concepto de familia queda atado a nociones restringidas”, dijo Graña al respecto.

El partido de Gobierno, el centroizquierdista Frente Amplio, fue el impulsor de la nueva legislación. La diputada oficialista Daisy Tourné dijo que votó a favor del proyecto porque “la democracia no es meterse en las opciones de las personas y poner una sola acepción (…) para lo que se define (como) el amor y las ganas de convivir”.

“Acá no se obliga a nadie, pero se habilita el derecho de todos”, añadió Tourné.

El diputado Fernando Amado, del centroderechista Partido Colorado, dijo durante el debate en el Parlamento que “la base de la sociedad es la familia, pero también (…) la base de la familia es el amor; y el amor no es homosexual ni heterosexual”.

En la vereda opuesta, el legislador Gerardo Amarilla del Partido Nacional manifestó su posición a favor del matrimonio únicamente heterosexual, que sostuvo debe ser promovido por el Estado.

“Nosotros nos oponemos a esta norma por entender que desvirtúa (y) desnaturaliza la institución (del) matrimonio y por ende también impacta en la institución llamada familia”, alegó.

Human Rights Watch mostró su beneplácito cuando la Cámara de Senadores otorgó media sanción al proyecto días atrás.

Las parejas homosexuales podrán casarse tres meses después de promulgada la ley, según el texto aprobado.

Fuente: Reuters