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Jueves 23 de Noviembre de 2017

Pastores apoyan a Indígenas Desplazados por Intolerancia Religiosa

Pastores Evangélicos llegaron a esta ciudad para respaldar a unos 30 indígenas de seis familias que fueron desalojados por la mayoría católica de la comunidad Los Parajes. Exigieron respeto a la libertad de culto y freno a los atropellos contra sus hermanos.

  • Persecuciones    
  • 18 ago 2009   

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Pastores Evangélicos procedentes de Veracruz, Tamaulipas, Coahuila y el Distrito Federal llegaron a esta ciudad para respaldar a unos 30 indígenas de seis familias que fueron desalojados por la mayoría católica de la comunidad Los Parajes. Exigieron respeto a la libertad de culto y freno a los atropellos contra sus hermanos.

Con biblias en mano, la bandera de México y estandartes de su denominación religiosa, un centenar de Evangélicos marcharon por las principales calles de este municipio y realizaron un mitin en la Plaza de la Revolución.

Entre cantos y pancartas que decían ‘Amaos los unos a los otros’, entre otras frases, integrantes del Movimiento Nacional Ecos del Calvario, del Consejo Representativo de Iglesias Evangélicas de Veracruz y de Nueva Vida condenaron la intolerancia y represión contra las comunidades no católicas de Hidalgo.

Queremos lo mejor para la sociedad, con un estado de derecho no inclinado a ciertos intereses. Da vergüenza que nuestros hermanos vivan como refugiados cuando la Constitución consagra la libertad de culto entre las garantías individuales, manifestó uno de los dirigentes.

Demandaron a las autoridades panistas del municipio y al gobierno estatal, de extracción priísta, garantizar condiciones para que los desplazados vuelvan a sus hogares, y se quejaron de la situación en Huejutla e Ixmiquilpan, donde algunos integrantes de la mayoría católica practican todo lo contrario a su religión.

Al concluir la protesta el grupo acudió a un templo cercano al albergue donde se hallan los indígenas desplazados, en la colonia Azteca. Les llevaron víveres y les reiteraron su solidaridad, luego que los católicos los hicieron huir bajo amenazas de muerte el 14 de julio.

Ese día los Evangélicos oraban en casa de su líder, Enrique García, cuando llegó un grupo de católicos armados con palos y machetes, y los echaron a la calle a golpes y empellones por disposición del delegado Enedino Luna y de los representantes ejidales Gaudencio Hernández y Germán Azuara.