Peligra la vida de Asia Bibi en la cárcel, se teme que la ejecuten sin un juicio

Después de la recompensa de 500 mil rupias que el mulá Yousaf Qureshi, de Peshawar ha puesto abiertamente sobre la cabeza de Asia Bibi, su vida corre extremo peligro, aunque en la actualidad debería ser protegida, en la celda donde cumple condena.

  • Persecuciones    
  • 15 dic 2010   

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La mujer cristiana, Asia Bibi, no está segura dentro de los muros de la prisión de Sheikhupura, donde se encuentra detenida desde un año y medio, y su vida corre peligro: es la alarma que lanzó familia de la Bibi y la “Fundación Masihi”, que se ocupa de su asesoramiento legal, informó la Agencia Fides.
Asia Bibi, es la primera mujer paquistaní condenada a muerte por blasfemia. Después de la recompensa de 500 mil rupias (6.

000 euros) que el mulá Yousaf Qureshi, de Peshawar ha puesto abiertamente sobre la cabeza de Asia Bibi, su vida corre extremo peligro, aunque en la actualidad debería ser protegida, en la celda donde cumple condena.

“Es necesario continuar la campaña por su liberación inmediata y por la abolición de la ley sobre la blasfemia. Es una cuestión fundamental para el respeto de los derechos humanos en Pakistán”, dijo Haroon Barket Masih, presidente de la “Fundación Masihi”, resaltando el Día de los Derechos Humanos de la ONU.

Ansar Burney, reconocido intelectual musulmán paquistaní y ex ministro federal de Pakistán por los Derechos Humanos comparte plenamente la denuncia de la Fundación. Burney envió una carta al Presidente Ali Zardari y al Primer Ministro Gilani pidiendo que se refuercen las medidas de seguridad para Asia Bibi y que se persiguiese oficialmente a todos los que han pedido públicamente que sea asesinada.

Burney está muy preocupado de que Asia Bibi (u otros miembros de su familia) pueda ser asesinada en prisión o durante el proceso de apelación por lo que insta encarecidamente al Gobierno que persiga a “los elementos que han anunciado abiertamente su intención de matarla”, cometiendo un delito, y señala que “a causa de la ilegalidad generalizada y la debilidad del gobierno los extremistas encuentran muy fácil realizar ejecuciones sin juicio y asesinatos extrajudiciales en nombre del Islam”.

Las personas acusadas de blasfemia asesinadas en la cárcel o durante el proceso son ya 33 – recuerda Burney – como le ocurrió a los dos hermanos Rashid y Sajid Emmanuel, asesinados a tiros frente al tribunal de Faisalabad, en julio de 2010.

Mientras tanto, un cristiano paquistaní, Yunis Kushi, con el apoyo de organizaciones de la sociedad civil, cristianas y musulmanas, ha presentado una instancia ante la Corte Suprema de Pakistán (el tercer grado de juicio) pidiendo la acción de la Corte (“de propia iniciativa”), contra la sentencia de muerte de Asia Bibi y contra los responsables de la incitación al odio religioso y al asesinato.

El recurso señala los pasos de la Constitución de Pakistán donde se afirman los principios de libertad, igualdad, tolerancia y justicia social para todos los ciudadanos y las minorías religiosas. También cita el Acto antiterrorista del 1997, en el que el Estado se compromete a detener a “aquellos que inciten al odio religioso y que causen violencia”.