Remueven a sacerdote que promovió expulsión de evangélicos en Tlanalapan

Según testimonios de los pobladores, en la misa dominical el sacerdote había pedido a los habitantes “defender” con piedras y palos su religión, y con ello evitar que los evangélicos se expandieran por toda la comunidad.

  • Persecuciones    
  • 20 sep 2011   

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San Martín Texmelucan. El sacerdote, Ascensión Benítez González, señalado como uno de los principales agitadores en el conflicto religioso entre católicos y cristianos- fue removido de la parroquia del Alto Aposento de esta comunidad, publica el periódico Sintésis.

En las últimas semanas, un grupo de católicos, liderados por el párroco Ascensión –conocido como el padre “Chon”-, intentaron linchar a un grupo de evangélicos debido al rechazo que existe en la población hacia las personas de una religión diferente a la católica.

Según testimonios de los pobladores, en la misa dominical el sacerdote pidió a los habitantes “defender” con piedras y palos su religión, y con ello evitar que los evangélicos se expandieran por toda la comunidad.

Hace una semana, los habitantes levantaron un acta en la que ordenaban la expulsión de los cristianos que no fueran oriundos de Tlanalapan, situación que obligó al pastor, Josué Ovando Jiménez, y a su familia abandonar el lugar, por temor a represalias.

Debido a esta situación, un grupo de habitantes solicitó a la Arquidiócesis de Puebla la separación del sacerdote, así como su intervención para mediar en el conflicto.

También solicitaron a la Secretaría General de Gobierno que dialogaran con ambos grupos y enviaran Policía Estatal, para evitar mayores problemas.

Hasta el momento, prevalece la calma entre los habitantes sin que se hayan registrado más conflictos o altercados.

Este domingo los servicios religiosos fueron oficiados por un joven sacerdote oriundo de Santa Rita Tlahuapan, de nombre Carlos Montaño Cruz. El sacerdote únicamente ofició una misa de cuerpo presente, pues durante la mañana no hubo actividad en la iglesia del Alto Aposento; tampoco aclaró a los feligreses sí él se haría cargo de la parroquia a partir de ese momento.

Al término de la homilía, el párroco salió rápidamente de la iglesia por la oficina parroquial, sin emitir ningún comentario, debido a que tenía “otro” compromiso, según señalaron algunas personas.

Durante la semana pasada, los representantes de los cristianos evangélicos, sostuvieron constantes reuniones con delegados y representantes de la Secretaría General de Gobierno, para mediar en el problema y evitar más disturbios.

Esta semana se instalará una mesa de trabajo con funcionarios de la Secretaría General de Gobierni y el vicario episcopal de la Zona Poniente, Miguel Viveros, así como el pastor Josué Ovando, con el fin de avanzar en una solución para el conflicto religioso que existe en la comunidad de San Rafael Tlanalapan.
La mediación buscará que tanto católicos como cristianos lleguen a un acuerdo que permita la convivencia pacífica de ambos credos y vuelva la calma a la comunidad.