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Jueves 01 de Diciembre de 2016

Meriam Ibrahim: “Los cristianos son perseguidos y tratados con dureza” en Sudán del Norte

La mujer condenada a muerte por ser cristiana en Sudán del Norte tras ser liberada y vivir actualmente en EE.UU. asegura que“hay muchas Meriams en Sudán y en todo el mundo”.

  • Persecuciones    
  • 18 sep 2014   

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THE INDEPENDENT.- Meriam Ibrahim, la mujer cristiana sudanesa que había sido condenada a muerte por un tribunal de Sudán del Norte por haber “renunciado a su fe musulmana” vive actualmente en New Hampshire, Estados Unidos, donde viajó desde Sudán el pasado mes de agosto. La situación provocó una amplia campaña de apoyo, que tuvo un gran seguimiento en medios de comunicación y redes sociales en todo el mundo bajo la etiqueta #SaveMeriam.

Recientemente Meriam concedió una entrevista a Fox News donde afirma que a pesar de las dificultades que vivió durante su estancia en la cárcel, en todo momento le acompañó su fe en Dios: “La situación era difícil, pero yo siempre sabía que Dios estaba a mi lado, y en toda situación yo mantenía mi fe en Él”.

Meriam contó que tras ser sentenciada, durante tres días le presionaban para que renunciara a su fe cristiana, y así pudiera salir. Sin embargo, se mantuvo firme: “Tenía mi fe en Dios y eso era a lo que me aferraba”. Ella sabía que podía morir, sin embargo, no estaba dispuesta a renunciar a su fe: “La fe es mi vida. Si no tienes fe, no estás vivo”.

La cristiana sudanesa resaltó que hay muchas personas en una situación semejante a la que ella vivió: “No soy la única que ha sufrido este este problema”.

“Hay muchas Meriams en Sudán y en todo el mundo. No soy sólo yo”.

“Con respecto a los cristianos [en Sudán] es un hecho bien conocido que viven en circunstancias difíciles son perseguidos y tratados con dureza”.

Ahora Ibrahim, su esposo Wani y sus dos hijos tienen el asilo concedido en Estados Unidos. Una ayuda que, sin embargo, le fue negada antes de su encarcelamiento, dado que acudió a la embajada en busca de ayuda, pero el cónsul se negó a escucharla. A pesar de ello, mostró su agradecimiento al embajador por su trabajo para su liberación.

“Todavía no tengo una vida estable en New Hampshire, pero es mejor que la cárcel”, dice Ibrahim. Sus planes pasan por seguir peleando por la libertad en su tierra. “Me gustaría ayudar a la gente en Sudán y África, especialmente las mujeres y los niños, y promover la libertad de religión”.

Ella expresó “las gracias a los cristianos de todo el mundo por su apoyo”, pero que todavía necesita que continúen orando por ella.