Despiden a Coretta Scott King

Sociedad

Miles de dolientes se unieron el lunes a familiares y celebridades en un templo bautista para rendir tributos fúnebres a Coretta Scott King, viuda del líder de los derechos civiles asesinado, el reverendo Martin Luther King hijo.

Mary Howard-Hamilton, una profesora de la universidad de Bloomington, en Indiana, viajó ocho horas hasta Atlanta y aguardó bajo la lluvia cinco horas más para despedir a la llamada «primera dama del movimiento de los derechos civiles» en la iglesia bautista Ebenezer.
«Cuando pasé frente a ella sentí como si me pasara la posta», dijo Howard-Hamilton, de 51 años. «Me sentí comisionada. Voy a echarle más ganas ahora. Esta lucha no ha terminado».
La multitud formó una fila de varias cuadras fuera del santuario de la histórica iglesia, esperando hasta varias horas bajo la lluvia helada.
Dentro del santuario, los dolientes caminaban lentamente frente al ataúd, algunos deteniéndose un momento antes de seguir. Una mortaja de flores cubría la mitad inferior del féretro y había varias coronas decoradas con rosas, la flor favorita de King.
Por lo menos 6,000 adultos y niños caminaron por el santuario en las primeras tres horas, dijeron las autoridades.
Los hijos de King entraron alrededor del mediodía, así como la conductora del programa de entrevistas de televisión Oprah Winfrey.
Al otro lado de la calle, por lo menos mil personas colmaron una nave de la iglesia para rendirle un tributo musical a la viuda de King, con Gladys Knight.
El presidente George W. Bush y el ex presidente Bill Clinton encabezan la lista de dignatarios que tienen previsto asistir a otras exequias hoy martes, en la iglesia bautista New Birth Missionary, en Lithonia, donde la hija más joven de los King, Bernice, es una ministra evangélica.
Varios líderes del movimiento por los derechos civiles rendirían homenaje a King durante un servicio el lunes por la tarde, al que asistiría el reverendo Jesse Jackson, el reverendo Al Sharpton, el representante John Lewis, el ex alcalde de Atlanta Andrew Young y el reverendo Joseph Lowery.

La Estrella

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