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Martes 17 de Octubre de 2017

Bill Gates se rinde a su conciencia gracias a su esposa cristiana

El hombre más rico del mundo anuncia para el 2008 su retirada de Microsoft, en busca de un espacio suficiente para perseverar en su labor filantrópica. Un cambio radical que podemos llamar Melinda, nombre de su esposa cristiana.

  • Ciencia y Tecnología    
  • 23 jun 2006   

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Bill Gates se retira de su empresa Microsoft, tras más de 30 años al frente de su gestión. La noticia la daba el propio multimillonario, al tiempo que anunciaba su intención de dedicarse plenamente a la fundación filantrópica que lleva su nombre y que cada año mueve más de 28.000 millones de dólares en obras caritativas.

EL FIN DE UNA ERA
Absorbido por su vocación de buen samaritano, Gates, de 50 años de edad, quiso dejar claro que su decisión no supone una jubilación, sino una recolocación que tendrá lugar de manera gradual en los próximos dos años.

El empresario seguirá ocupando el cargo de presidente honorario y socio mayoritario del imperio informático. Un título que combinará con el de hombre más rico del mundo, con una fortuna estimada de 50.000 millones de dólares.

La vida de Gates dio un cambio radical cuando en 1994 se casó con la alta ejecutiva de su empresa Melinda French, cristiana devota y menos proclive que él a la ostentación. Después del enlace, Gates comienza a darse cuenta de “lo importante que es vivir como una persona normal”. Consecuente con su nuevo estatus, rechaza viajar en primera clase, redecora su oficina con muebles modestos y continúa con su antigua afición de comer en el McDonald’s.

RESPONSABILIDAD
Cuando años después, el matrimonio visita África, Melinda se queda profundamente afectada por la situación y convence a su esposo para que juntos creen la Fundación Bill y Melinda Gates. La organización sin ánimo de lucro nace con el objeto de ayudar a dar las mismas oportunidades.

A través de la fundación, donan más de 10.000 millones de dólares a la lucha contra enfermedades como la malaria, el sida o la tuberculosis.

En su discurso de despedida Gates se dirigió al mundo diciendo que la riqueza va acompañada de una enorme responsabilidad, la de devolver a la sociedad lo que te ha dado y asegurarte de que esos recursos se utilizan de la mejor manera posible. Una frase muy cristiana, sin duda, sobre todo si quien la pronuncia es el hombre más rico del mundo y quiere ponerla en práctica.

ACPress.net