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Miércoles 30 de Noviembre de 2016

La educación religiosa es buena para los niños, revela un estudio

Los padres que participan regularmente en las reuniones religiosas y hablan a menudo con sus hijos acerca de la religión, sus hijos mostraron más moderación, mejores habilidades sociales y un mejor aprendizaje que los niños con padres no religiosos.

  • Estudios    
  • 7 nov 2013   

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Los hijos de padres religiosos están mejor educados y ajustados que otros, así lo indica un estudio. Este es la primera pesquisa en examinar los efectos de la religión en el desarrollo de los niños.

John Bartkowski, profesor de sociología en la Universidad de Mississippi, coordinó un equipo que entrevistó a padres y profesores de más de 16.000 niños, la mayoría de ellos eran estudiantes de primer año.

Se analizaron temas como el auto-control, la frecuencia en que ellos demostraban mal comportamiento, la tristeza, el respeto y el trabajo en armonía con los demás.

También se hizo un análisis de la frecuencia en que los padres con sus hijos niños participan en las reuniones religiosas, conversación acerca de esta. Se demostró que los progenitores que hacen esto con sus hijos, estos demuestran más autocontrol, poseen mejores habilidades sociales y más habilidades de aprendizaje que los niños con padres no religiosos.

En la evaluación, los padres que participan regularmente en las reuniones religiosas y hablan a menudo con sus hijos acerca de la religión, sus hijos mostraron más moderación, mejores habilidades sociales y un mejor aprendizaje que los niños con padres no religiosos.

Pero cuando los padres discutían acerca de la religión, los niños eran más propensos a tener más problemas. “La religión puede tener un efecto negativo si la fe es una fuente de conflicto o tensión en la familia”, señaló Bartkowski.

El sociólogo cree que la religión puede ser buena para los niños, por tres razones. En primer lugar, las comunidades religiosas ofrecen apoyo social a los padres, permitiéndoles mejorar sus habilidades como padres. Los niños que participan en estas comunidades reciben los mismos mensajes que escuchan de sus padres. El hecho de que se ven reforzados por otros adultos contribuye a tomar “más en serio los mensajes que reciben en casa”.

En segundo lugar, los valores y las normas que se enseñan en las congregaciones religiosas tienden a ser un sacrificio personal por el bien de la familia, resume Bartkowski. Esto puede ser muy importante en la configuración de la relación de padres e hijos.

Por último, las organizaciones religiosas ayudan a los padres a ver un propósito mayor (sagrado) en la crianza de los niños, dando más sentido al significado de la vida.

El sociólogo W. Bradford Wilcox, de la Universidad de Virginia, que no participó en el estudio, está de acuerdo. Annette Mahoney, una psicóloga de la Bowling Green University en Ohio, quien no participó en la investigación, cree que son necesarias más investigaciones sobre el tema. “¿Qué elemento de la religión y la espiritualidad se diferencia de los incentivos ofrecidos por las organizaciones seculares? Esto sigue siendo un misterio”, dijo

El material de Bartkowski, fue publicado en la revista Social Science Research. También dice que tiene la intención de hacer una comparación entre las denominaciones con respecto a sus efectos en los niños.

“En general, yo no sé si los niños evangélicos se comportan mejor que los niños católicos o los hijos de los judíos”, resume. Pero señala que también existe un lado negativo: “Hay ciertas expectativas sobre el comportamiento de los niños dentro de un contexto religioso. Estas expectativas pueden frustrar a los padres”. Esto generaría conflictos en otros aspectos en la vida familiar cuando los niños crecen.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Live Science