Estudio confirma la relación entre la espiritualidad y la depresión

Los investigadores revelaron que las personas que estaban más preocupados por los asuntos espirituales, de hecho tenían una corteza más gruesa en algunas zonas del cerebro, lo que los hace menos propensos a la depresión.

  • Estudios    
  • 2 ene 2014   

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Muchos estudios se han realizado sobre la influencia de la oración y la espiritualidad en la salud. La investigación más reciente es de la Universidad de Columbia en los Estados Unidos.

Publicado la semana pasada del 2013 en la revista JAMA Psychiatry, se muestra cómo la anatomía del cerebro puede indicar el riesgo de una persona que tiene depresión. Esta membrana que recubre el cerebro es demostrablemente más delgada en las personas con mayores probabilidades de tener la enfermedad.

El nuevo estudio de Columbia, indica que las personas religiosas tienen una tendencia a poseer una corteza cerebral más gruesa. Por lo tanto, tienen un menor riesgo de depresión.

Los datos compilados también no han logrado demostrar cómo la espiritualidad más desarrollada logra aumentar el espesor de la corteza cerebral. Sin embargo, estudios anteriores han demostrado que las personas con una predisposición genética a la depresión, como las personas religiosas corren un riesgo hasta de un 90% menos que las personas que no son religiosas.

Los investigadores seleccionaron personas entre 18 y 54 años que fueron acompañados durante cinco años. Sólo uno de ellos tenía una predisposición genética a la depresión.

Durante el estudio, los investigadores llevaron a cabo entrevistas para determinar la importancia de la religión en sus vidas, así como la frecuencia con asistieron a los templos o iglesias. Los voluntarios también se sometieron a la resonancia magnética, haciendo un seguimiento de su anatomía cerebral.

Entre los hallazgos, los investigadores revelaron que las personas que estaban más preocupados por los asuntos espirituales, de hecho tenían una corteza más gruesa en algunas zonas del cerebro. La asociación entre la religiosidad y el espesor de la corteza se confirmó en todos los sujetos, siendo más fuerte en aquellos con un historial de depresión en la familia.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Health Day