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Viernes 25 de Mayo de 2018

Iglesias enseñan a manipular serpientes como prueba de su fe

El movimiento de iglesias de los “manipuladores de serpientes” todavía resiste en el estado de Virginia Occidental, EE.UU

  • Iglesia    
  • 6 feb 2018   

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Nínro Ruíz Peña

VIRGINIA, EE.UU.- Para muchos, ellos son una secta, aunque ellos dicen que siguen la Biblia. Surgido a principios del siglo pasado, el movimiento de iglesias de los “manipuladores de serpientes” todavía resiste en el estado de Virginia Occidental, EE.UU., único lugar donde la práctica sigue siendo legal. En los otros estados donde se realizaba esta misma práctica, Kentucky y Tennessee, fue prohibido ese tipo de culto.

El reciente lanzamiento del libro Test Of Faith: Signs, Serpents, Salvation [Prueba de Fe: Señales, serpientes y salvación] trajo de nuevo el debate sobre el hábito de usar serpientes vivas y beber veneno en cultos para demostrar que Dios está con ellos. Un fotógrafo que pasó meses viviendo con el pastor Mack Wolford, murió mordido por una serpiente de cascabel en su iglesia.

De acuerdo con el Dr. Ralph Hood, profesor de psicología de la Universidad de Tennessee y estudioso del movimiento pentecostal de los pastores “manipuladores de serpientes” explica que esa práctica se popularizó alrededor de 1909, teniendo su apogeo en las décadas de 1950, cuando reunía a miles de miembros.

Sin embargo, fue perdiendo popularidad y hoy existen cerca de 100 iglesias que insisten en la práctica, la mayoría de ellas son congregaciones muy pequeñas, con una media de 10 miembros, que generalmente se reúnen en las casas de los líderes.

Esta idea de que el uso de serpientes en el púlpito es una demostración de fe viene de una interpretación restringida de Marcos 16: 17-18: “Estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre … tomarán en las serpientes; y si beben algo mortífero, no les hará daño alguno.

El relato histórico da cuenta que fue el pastor George Hensley quien dio inicio a la tradición. Él predicaba en iglesias pentecostales donde se liberaba a las personas de los demonios y las curaciones eran comunes, así como hablar en lenguas extrañas. Él pasó entonces a predicar sobre las serpientes, que eran comunes en la región donde él vivía.

Comenzó a usar una cascabel, que llevaba al templo en una caja, al final de sus mensajes como “prueba” de ello pasada la serpiente de mano en mano entre los fieles. En poco tiempo otros predicadores adoptaron la práctica, llevando serpientes venenosas a la iglesia y desafiando a los miembros a sostenerlas como demostración de fe.

Sin embargo, con el paso del tiempo se produjeron muertes como consecuencia de ello y muchas personas abandonaron las congregaciones. Los más radicales decían que era una cuestión de fe e insistían en la práctica. En otras iglesias, siguiendo la misma lógica, bebían en los cultos veneno de serpiente o pesticidas. Una vez más, después de algunas muertes la polémica sólo creció.

Alegando confiar en la protección de Dios, los pastores manipuladores de serpientes dicen no morirán si son mordidos por estas serpientes que manipulan. Sin embargo, el Dr. Hood, que acompaña ese movimiento hace más de 30 años, dice que vio pastores siendo mordidos y negándose a buscar ayuda médica y diciendo: “Señor, sea hecha tu voluntad”.

“Vi a las personas morir tranquilamente alegando hasta el final que, desde su perspectiva, Dios las estaba llamando de vuelta a casa”, relata Hood.

[ Fuente: Daily Mail  ]