nav
Domingo 24 de Septiembre de 2017

Evangélicos: un gigante que pesa

Más de 300 mil personas marcharon desde el condado de Brooklyn hasta la Federal Plaza, donde se encuentran las oficinas de la Agencia de Inmigración y Ciudadanía, en Nueva York.

  • Sociedad    
  • 3 abr 2006   

¿Qué sientes con esta noticia?

Desde el púlpito, los ministros evangélicos han estado hablando con sus congregaciones. Han distribuido volantes. Y la principal emisora evangélica de la región, Radio Visión Cristiana, dedicó también sus recursos a promover la marcha del sabado pasado en oposición a las políticas de mano dura contra la inmigración.

“Sabemos que el pueblo necesita que nosotros hagamos presencia”, dijo ek viernes César Lantigua, de Radio Visión Cristiana.

Por eso, dijo, la emisora ha abierto sus líneas para discutir este tema.

Lantigua señaló que se trata de un momento determinante y que la respuesta del público lo ha demostrado; la cadena ha recibido llamadas internacionales de apoyo.

El tema de la inmigración toca directamente a la comunidad evangélica hispana, como al resto de la comunidad. “El 58% de los miembros de nuestra iglesia son indocumentados”, dijo Miguel Rivera, de la Asociación Nacional de Clérigos Latinos y Líderes Cristianos (Conlamic). Lo mismo con el 17% de los pastores, dijo.

Pero eso no significa que los evangélicos hispanos estén de acuerdo estratégicamente. Rivera -cuya organización apoyó ayer una enmienda del senador Cornyn- es uno de los que considera que las protestas pueden ir “en detrimento del trabajo que estamos haciendo diplomático” en Washington, y más si son “orquestadas por el partido demócrata”.

Rivera, quien estaba cabildeando ayer en Washington, defendió las gestiones que ha hecho esta semana el presidente del Senado, Bill Frist, y se opone a los que califiquen a Frist de racista o anti-inmigrante.

Otra organización evangélica, la Conferencia Nacional de Líderes Hispanos Cristianos, ha estado hablando sobre la división que este tema está causando en la comunidad evangélica.

El reverendo Samuel Rodríguez, presidente de la entidad, dijo que “no podemos quitar que hay muchos blancos evangélicos que quisieran ver a 12 millones de personas deportadas”. De igual manera, agregó, “no ha habido ninguna figura prominente afroamericana que se ha levantado” para decir “hermanos latinos, estamos con ustedes”.

“Hay cerca de veinte millones de hispanos evangélicos, y ese número no se puede ignorar”, dijo Rodríguez, cuya organización está afiliada a la National Association of Evangelicals. Según el Wall Street Journal, grupos como la Christian Coalition se oponen a un programa de trabajadores legalizados (guest workers) pero otras organizaciones tienen una posición neutral.

La marcha.

Más de 300 mil personas marcharon desde el condado de Brooklyn hasta la Federal Plaza, donde se encuentran las oficinas de la Agencia de Inmigración y Ciudadanía, para protestar por el proyecto de ley que convertiría en delito federal la inmigración ilegal a los Estados Unidos.

La “inmigrimanía” que invade también a la Gran Manzana, se puso de relieve nuevamente y la marcha-concentración, organizada por la Asociación de Ministros Evangélicos Hispanos, sirvió de preparación para otra concentración, anunciada para el lunes 10 de abril en Battery Park, desde donde se puede apreciar en diferentes ángulos la estatua de la libertad.

Desde todos los condados y suburbios de la metrópolis, desfilaron dominicanos, colombianos, ecuatorianos, mexicanos, salvadoreños, guatemaltecos, peruanos, argentinos, bolivianos, chilenos, africanos, chinos, coreanos, afro americanos, jamaiquinos, trinitarios, haitianos, grecos, polacos, húngaros, rusos e isleños de todo el Caribe.

“¡A su nombre! -¿Quién reina? ¡Cristo! -¿Quién vive? ¡Cristo!”.

La interesante mezcla de los manifestantes incluía personas con carteles que decían “Abajo Bush”, o que coreaban los lemas tradicionales de protesta latinoamericana como “el pueblo unido jamás será vencido”. Pero se mezclaban esos cantos con coros como uno de canto y respuesta que se escuchaba a la entrada del puente: “¡A su nombre! -¿Quién reina? ¡Cristo! -¿Quién vive? ¡Cristo!”.

“Yo pude ver un respeto de los inconversos a los evangélicos en este día”, dijo el ministro Salgado en su análisis al final del día en Radio Cántico Nuevo, subrayando el poder de movilización de la iglesia evangélica y su rol en la convocatoria.

Fuente: El Diario
Foto: La opinion digital